En medio de un plan de optimización de equipos del Establecimiento Público Ambiental (EPA), a finales del pasado octubre volvieron a funcionar dos de las seis estaciones que conforman el Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire del Distrito de Cartagena.
Las estaciones que hoy operan son la Zona Franca La Candelaria y Cardique, ubicadas en la empresa Fepco, en el parque industrial de Mamonal; y en la azotea de Cardique, en el barrio El Bosque, respectivamente. Lea: ¡Buena noticia! Dos estaciones vigilan la calidad del aire en Cartagena

¿Qué reportan sobre el estado de la calidad del aire en Cartagena? Consultado por El Universal, el EPA presentó un informe sobre los contaminantes monitoreados del 1 al 30 de noviembre. Estos son: material particulado menor o igual a 10 micras (PM10), material particulado menor o igual a 2,5 micras (PM2,5) y ozono troposférico (O3).
En el mismo documento, la autoridad ambiental comparó las concentraciones que reportaron estos contaminantes con los límites establecidos en la normativa nacional vigente (Resolución 2254 de 2017) y señaló los posibles efectos generados en la salud humana.
Margareth Peña, coordinadora del Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire, anotó que en la estación Zona Franca La Candelaria se monitorean los tres contaminantes mencionados, mientras que en Cardique solo se monitorea el ozono troposférico “porque el equipo está en un proceso de mantenimiento”.
El Índice de la Calidad del Aire
Según el artículo 18 de la Resolución 2254, el Índice de la Calidad del Aire (ICA) “es un valor adimensional para reportar el estado de la calidad del aire, en función de un código de colores al que están asociados unos efectos generales, que deben ser tenidos en cuenta para reducir la exposición a altas concentraciones por parte de la población”.
Con rangos definidos frente a los contaminantes, esto es lo que dice cada color del estado de la calidad del aire: verde (buena), amarillo (aceptable), naranja (dañina para la salud de grupos sensibles), rojo (dañina para la salud), púrpura (muy dañina para la salud) y marrón (peligroso).

Así las cosas, el informe concluye: “Se monitoreó la concentración de partículas PM 2,5 en la estación Zona Franca. Se evidencia que el comportamiento durante el mes de noviembre no supera el límite permisible en las áreas de influencia”.
Agrega: “En cuanto al índice de calidad del aire (ICA) se mantiene la tendencia histórica. De la totalidad de los datos capturados y validados, el mayor porcentaje se ubica en la zona verde o calidad buena, por lo cual no se presentan alarmas de salud pública”.
Así mismo, reporta que “la concentración de partículas PM10 presentó valores que superan el límite, principalmente los primero 15 días del mes de noviembre, de acuerdo a los resultados de evolución diaria”.
Por este panorama, “para el índice de calidad del aire (ICA) los datos capturados se ubican en mayor porcentaje en color amarillo, representando una calidad de aire aceptable, lo cual puede presentar posibles síntomas respiratorios en grupos poblacionales sensibles”, advierte el informe.
Los niveles de concentración de ozono troposférico no presentan excedencias en las estaciones Cardique y Zona Franca, por lo cual cumple con el límite establecido. El ICA se mantiene en la clasificación buena, color verde, y no representa riesgo y afectaciones a la población por contaminación.
“La calidad es buena”
La coordinadora del Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire manifestó que “la calidad del aire en la ciudad es buena, incluso las concentraciones y la información que estamos reportando coincide con la información que se ha reportado en años anteriores. Realmente en Cartagena la calidad del aire es muy buena”.
Por los valores que presentó el material particular menor o igual a 10 micras en Mamonal, indicó que “se ve la influencia de la zona industrial. Lo que desde el equipo de Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire estamos recomendando es que el EPA, como autoridad ambiental, realice mayores actividades de vigilancia a las diferentes fuentes de emisión tanto móviles y fijas, que confluyen a la generación de partículas de este diámetro”.
Agregó que “son actividades que ya la entidad realiza, principalmente con el área de control y seguimiento. Estamos organizando la socialización de esta información y una mayor indagación sobre los informes que presentan las empresas industriales para establecer relaciones”.
Peña recalcó que los excesos de material particulado en Mamonal “no se presentan todos los días, no implican grandes riesgos a la salud, sin embargo, es algo que se debe controlar para que no lleguemos a tener una mala calidad del aire en la ciudad ni se lleguen a presentar efectos sobre la salud o enfermedades de tipo respiratorio en esta zona”.
La autoridad ambiental precisó que el ozono es un contaminante secundario, es decir, no emitido directamente a la atmósfera por una fuente, sino formado a partir de reacciones fotoquímicas (activadas por la luz solar) entre contaminantes primarios.
Por su parte, el material particulado se forma mediante la mezcla de partículas sólidas y liquidas suspendidas en el aire y que pueden ser de origen orgánico e inorgánico, dentro de los cuales se pueden encontrar nitratos, sulfatos, carbón, cenizas metálicas, partículas de agua y polvo mineral.
