Cartagena es la ciudad que más ha trabajado en cuanto a adopción de medidas, en sus Plan de Ordenamiento Territorial (POT), para enfrentar el cambio climático, elevación del mar y erosión costera.
La afirmación la hizo Andrés Franco Herrera, coordinador del foco en océanos y recursos hidrobiológicos de la Misión Internacional de Sabios.
Franco Herrera agregó que la capital de Bolívar es el ejemplo que deben seguir otras ciudades y poblaciones marinas de Colombia, ya que las previsiones indican que pronto se sufrirán unos impactos en términos de inundaciones en la zona costera.
Anotó que el Caribe colombiano es una de las zonas latentes en cuanto al problema de la elevación del mar, que es casi el 15% de la población de Colombia, que, además, tiene identificados casi sesenta puntos de erosión costera.
Andrés Franco hace parte de la “Misión de Sabios Colombia 2019”. A la vez preside el “Taller Regional Océanos y Recursos Hidrobiológicos”, con el que se busca aportar a la estructuración de la Política Pública de Educación, Ciencia y Tecnología.
La comisión se reunió ayer en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, pero ya antes se había congregado en ciudades como Santa Marta, Leticia, San Andrés, Medellín y Bogotá, con el fin de recoger el sentir, pensar y el querer de todo el país.
Como se sabe, la Misión de Sabios fue constituida por la Presidencia de la República, con la intención de trazar los lineamientos de la Colombia científica de 2030.
Los expertos realizan talleres regionales con el objeto de conocer de primera mano las necesidades de las comunidades y las instituciones.
El grupo de sabios que sesionó en la Escuela Naval de Cadetes estuvo conformado por Jaime Ricardo Cantera Kintz, Jorge Reynolds Pombo, Enrique Javier Peña Salamanca, Juan Armando Sánchez Muñoz, Weildler Guerra Cúrvelo, Andrés Franco Herrera y Argiro de Jesús Ramírez Aristizábal, gestor en ciencia y tecnología del Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación (Colciencias).
La instalación del evento estuvo presidida por el contralmirante Francisco Cubides Granados, director de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, quien expresó que “tenemos el mismo propósito: mirar hacia el mar, aprovecharlo al máximo y lograr que el país tenga un desarrollo de manera prospectiva, a favor de los colombianos”.
Andrés Franco prosiguió explicando que, como el foco temático del taller es en océanos y recursos hidrobiológicos, abarca toda la geografía colombiana, “y uno de los objetivos de la misión es recoger las impresiones, percepciones y análisis de todos los estamentos que están alrededor de las ciencias marinas”.
“Hemos venido a interactuar -continuó-- con los diferentes oficiales sobre cuáles serían las principales recomendaciones que debemos darle al Gobierno nacional para la próxima década hasta el 2030, incluso hasta el 2040, en términos de políticas públicas e iniciativas emblemáticas que requerimos para el desarrollo, conservación y uso responsable de nuestros recursos marinos y costeros”.
Continuó explicando que el taller se desarrolla en cinco grandes áreas que se refieren a la educación marina, a las tecnologías que deben usarse en la investigación de los mares colombianos, a los pueblos del mar, la infraestructura que se necesita para el monitoreo y cuidado de los recursos naturales y la valoración de la diversidad marina, no solamente en las aguas someras, sino también en el océano profundo.
Para los sabios, en términos de biodiversidad, Colombia sigue siendo uno de los países megadiversos del planeta, con una de las mayores riquezas por kilómetro cuadrado.
“Pero --reconocieron-- hay unas amenazas como contaminación, deforestación, la frontera ganadera, el cambio climático, que afecta nuestros recursos oceánicos por la gasificación marina y la contaminación por desechos domésticos e industriales”.
Estos factores, según los sabios, son sumamente preocupantes, “porque para nosotros los recursos hidrobiológicos son patrimonio de la Nación. Por eso, buena parte de estas áreas temáticas están enfocadas en buscar la preservación, sostenibilidad y perdurabilidad en el tiempo. Sin duda alguna, estamos abordando las amenazas latentes que se deben tener en cuenta para generar estrategias de políticas públicas e iniciativas que lleven a mitigar los impactos que estamos sufriendo, no solo en los recursos marinos y costeros, sino también continentales”.


