Cartagena es una ciudad pequeña con pocas vías y gran cantidad de vehículos, por eso el hecho de que cierren una calle que permite tránsito hacia la zona del Centro Histórico, donde los ciudadanos más frecuentan, es motivo de duras críticas en cuanto a movilidad se refiere y esto es justo lo que ha ocurrido con el puente Las Palmas.
El 23 de junio se inhabilitó el puente por el ya conocido deterioro que afecta su estructura y que se ha convertido en riesgo para quien lo transiten.
Las críticas
A través de Twitter, el ingeniero Alfredo Pineda expresó su posición con respecto a la obra utilizando fotografías de cómo se encuentra el puente ahora mismo. “En la estructura armada se observa que no existe aislamiento entre la estructura metálica y la placa del puente. No se aprecia tratamiento anticorrosivo previo. Se observa que no existe anclaje o conexión entre la estructura metálica y las vigas de concreto. Apoyo simple. Debió usarse soportes de neopreno”, dijo Pineda.
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El Universal se puso en contacto con el ingeniero Jorge Rocha, quien expresó que para la realización de esta obra “no hubo socialización real con la comunidad”. “Esto no cumple ninguna norma, está montado sobre los mismos apoyos que se encuentran deteriorados. Montaron unas vigas metálicas encima y el puente va a entrar en vibración por ser metálico, tampoco no utilizaron bandas de neopreno para controlar esos movimientos. Eso entrará en vibración, y en cuanto eso ocurra, habrá que volverlo a inhabilitar”, expresó Rocha.
Por su parte, el ingeniero Hernando Vargas, quien también es residente del barrio Manga, expresó: “Como ya el secretario de Infraestructura habla incluso de apertura del puente, puede pensarse que el contratista ejecutó lo que se le contrató, que cumplió con lo que dicen los planos y las especificaciones técnicas dadas por el ingeniero calculista de la obra, y cumplió con todo lo que dice el contrato. Ahora sigue verificar que las condiciones que obligaron el cierre vehicular sobre el puente han sido superadas y no hay motivos para mantener la restricción”.
Este medio también se comunicó con Julio Romero, presidente de la Junta de Acción Comunal de Manga, quien manifestó a su nombre y el de la comunidad su inconformidad con la obra.
“Es preocupante que hasta donde conocemos no se han hecho pruebas de carga, y más preocupante cuando el secretario la semana pasada afirmó que por precaución, solo se abrirá el puente para salir de Manga hasta tanto se compruebe la resistencia de lo instalado”, expresó.
Según manifestó Romero, la comunidad del barrio Manga está preocupada, puesto que desean que el puente se abra no solo por el tráfico sino porque ya esté listo.
“Ratifico lo que expresó el ingeniero Vargas, la JAC Manga desde el año 2017 ha estado atenta en procura de soluciones a este problema y siempre acogiendo información de la Secretaria de Infraestructura y últimamente con el ingeniero residente de la obra”, indicó.
El ingeniero Rocha expresó que se debió consultar con expertos que conocieran la obra más a fondo y que fueran locales, porque estos entienden más la ciudad. Según él, la lámina tendrá un efecto de martillo que repercutirá en el apoyo del puente, por lo que las piedras de apoyo de la estructura se comenzarían a degradar y a desprender.
“La única manera es que hubieran tenido el conocimiento elemental de usar las bandas de neopreno para evitar la vibración por el movimiento, que es lo mismo que se utiliza cuando montamos plantas eléctricas en estructuras coloniales. Se colocan sobre una banda de neopreno con dureza de 60 o una pulgada de grueso para que mitigue todas la vibraciones producto de la revolución del motor de la máquina, aquí es lo mismo”, concluye Rocha.
El Universal se comunicó con Secretaría de Infraestructura para obtener una respuesta sobre las críticas pero al cierre de esta edición aún no había un pronunciamiento.
