Denuncian exceso de fuerza en el barrio Los Calamares

01 de junio de 2020 06:06 PM

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Angustia, dolor, rabia, tristeza, desconsuelo, indignación, repudio. Son muchas las sensaciones que tiene una madre en el barrio Los Calamares, luego de que su hijo adolescente fuera agredido salvajemente por presuntos uniformados de la Policía el pasado fin de semana.

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La mujer relata que el joven es sano, no se mete en problemas con nadie y que el día de los hechos salió a encontrase con un amigo y se pusieron a hablar sentados en el frente de la casa. Sin embargo, estando allí llegaron sorpresivamente los uniformados y se bajaron de un camión para supuestamente increparlos.

“Me parece inaudito lo que hacen con las personas que encuentran en las calles. Mi hijo no estaba haciendo nada malo, estaba sentado con su amigo. Llegaron nueve policías vestidos con suéter blanco y se las enfilaron pero solo se ensañaron con mi hijo, quien lo único que tenía en las manos era su celular. Comenzaron a maltratarlo, le dieron con mangueras y le dijeron palabras soeces, lo intrataron muy feo. Si él no pone los brazos le dan los manguerazos en la cara y le desfiguran el rostro, pero los brazos le quedaron marcados, lacerados, yo estoy muy asustada”, sostuvo la afligida madre.

Lo dejaron libre

Cabe recordar que el pasado fin de semana, la orden impartida por la Alcaldía era de aislamiento total en toda la ciudad, por lo que nadie tenía permitido circular las calles sino permanecer en casa.

Los familiares del joven indicaron que los presuntos agresores lo culparon de andar caminando las calles en horario prohibido y por eso sucedió la agresión. “Él salió pero fue de callejón a callejón, la distancia es corta, su amigo vive prácticamente en el mismo pedazo. Eso no justifica que lo hayan maltratado de esa forma tan salvaje”, precisaron los allegados.

El joven fue montado al camión y de ahí trasladado hasta otro lugar, pero, según contaron los parientes, lo dejaron bajar a la altura del barrio Nuevo Bosque y desde allí, adolorido, el joven tuvo que regresar caminando a su casa en Los Calamares.

“Todo mundo se dio cuenta de lo que hicieron con mi hijo. Hay videos. Lo más ilógico es que en la zona había gente transitando como si nada y algunos estaban tomando licor y a ellos no les dijeron nada. Mi hijo tiene ese brazo muy mal, no soporta el dolor, le compré unos medicamentos para desinflamar. Voy a denunciar este hecho”, finalizó la progenitora.

De momento, la Policía Metropolitana de Cartagena no se ha pronunciado al respecto.

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