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Cartagena

Desde 2001 se han graduado más de 5.000 abogados en Cartagena ¿qué retos tienen?

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Desde 2001 hasta 2016 se graduaron 5.403 abogados en Cartagena, que representan el 9,6 % de todos los profesionales egresados de alguna universidad de la ciudad durante este periodo. A esta cifra hay que sumar que actualmente hay más de seis mil jóvenes estudiando leyes, lo que revela que la carrera de derecho continúa siendo una de las más importantes del mercado académico y laboral de la región.

Según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES), en Cartagena se ofertan doce programas de pregrado en derecho, en igual número de universidades. Once de estos programas tienen Registro Calificado y uno, el de la Universidad de Cartagena, cuenta con certificación de Alta Calidad.

Con este número de abogados en ejercicio, abogados en formación y programas académicos, es necesario dar una mirada a los procesos académicos de las universidades de la ciudad para entender el trabajo que vienen desarrollando con sus estudiantes y los retos que enfrenta esta profesión. Especializaciones, el dominio de un segundo idioma, conocimientos TIC y un desarrollo íntegro en lo profesional y personal son algunos de los puntos que garantizarán la competitividad de los hoy estudiantes.

Yezid Carrillo, decano de la facultad de Derecho de la Universidad de Cartagena, sostiene que, a diferencia de lo que se podía pensar anteriormente, un abogado no puede dar por terminada su etapa formativa al titularse en un pregrado, sino que debe apostar por continuar su educación a través de posgrados. Asimismo, señala, los abogados deben entender que la profesión se ha diversificado y ya no se pueden enfocar únicamente en abrir una oficina y esperar clientes.

"Antes el abogado graduado salía de la universidad a montar una oficina o a vincularse a la judicatura. Eras abogado, juez o magistrado. Hoy el abogado puede ser investigador, consultor, académico y muchas cosas más. La tecnología también es muy importante. En diez años va a ser imposible que un abogado sea exitoso si no maneja las nuevas tecnologías. Ahora las oficinas no son físicas sino virtuales", sostiene Carrillo.

Otro de los temas que toca este decano es la competitividad global. Según señala, es necesario que los futuros abogados dominen un segundo idioma porque el derecho ya no es 'localizado' sino 'glocalizado', es decir, debe tener una visión global. "Mientras que en otros países los abogados son doctores con siete años de estudio, en Colombia son 10 años. Para ser competitivos hay que cerrar esta brecha y por eso, por ejemplo, en la Universidad de Cartagena permitimos que los estudiantes vean materias de nuestras especializaciones y maestrías", finaliza Yezid Carrillo.

Romper con la mala imagen

Uno de los temas en el que más concuerdan los educadores universitarios es la necesidad de inculcar valores sólidos a los estudiantes, con el objetivo de que estas nuevas generaciones rompan la imagen negativa que ha ensombrecido la profesión. Según sostienen, la educación no es solo la transmisión de conocimientos sino que también debe abarcar todo lo que es la formación integral de una persona.

Sobre esto, Galo Lara Coronel, director de la escuela de derecho de la Universidad del Sinú, dice que los nuevos abogados tienen el reto de hacer que las normas sean ese instrumento de justicia que demanda la sociedad. "Hay que volver a los principios básicos del derecho. Tenemos que alejarnos del tecnicismo jurídico y buscar esos principios deontológicos y filosóficos en los que se soportó el nacimiento de la profesión. Las universidades debemos formar abogados íntegros", opina Lara.

Así las cosas, resulta innegable la responsabilidad de las universidades en la formación de profesionales con altas cualidades académicas y personales. Formar abogados que enaltezcan el ejercicio del derecho depende, en gran parte, de la metodología que use cada institución de educación superior.

"En la Universidad del Sinú, por ejemplo, le apuntamos a cinco competencias: la cognitiva jurídica, la investigación jurídica, la comunicación jurídica, la gestión del conflicto y, en la que estamos ahondando, la ética y la responsabilidad profesional. Nuestro sistema se basa en hábitos y virtudes contemplados en tres pilares fundamentales: los hábitos morales, los técnicos y los disciplinares", añade el director de derecho de Unisinú.

Al igual que cualquier otra carrera técnica, tecnológica o profesional, son muchos los retos que deben afrontar las universidades y las facultades de derecho de Cartagena para garantizar, en todos los aspectos, una formación de alto nivel. Un punto a destacar es que aunque solo una universidad cuenta con sello de Alta Calidad, cuya evaluación es voluntaria, son varias las que están en proceso de acreditación. El tiempo dejará ver cuántas más se suben a este bus.

En Cartagena cerca de seis mil estudiantes se matriculan cada año en los programas de derecho que se ofertan en la ciudad. Esta carrera de pregrado está disponible en 12 universidades. 123RF
En Cartagena cerca de seis mil estudiantes se matriculan cada año en los programas de derecho que se ofertan en la ciudad. Esta carrera de pregrado está disponible en 12 universidades. 123RF
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