Cartagena


El mercado de Bazurto y su nueva normalidad

Tras ser un punto crítico de contagio, el mercado de Bazurto también se reinventó y fue uno de los primeros en implementar su plan piloto. Así lo logró.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

23 de agosto de 2020 12:00 AM

Si este plan piloto fracasa, fracasamos nosotros, fracasa nuestra economía, fracasan nuestras familias, porque otra vez se cierra el mercado y eso puede traer como consecuencia mucha inconformidad social, que es lo que no queremos”.

Esas son palabras de Domingo Herrera, comerciante con más de 35 años trabajando en Bazurto y que por primera vez, en todos esos años, tuvo que pasar una temporada sin recibir ingresos por cuenta de la cuarentena, hecho que indudablemente afectó sus finanzas, pero que al mismo tiempo lo motivó a liderar una de las iniciativas más prósperas que se ha visto en la ciudad durante este tiempo de pandemia: el plan piloto de reapertura del mercado de Bazurto.

“Cuando se cerró el mercado no se pensó en los comerciantes que iban a estar encerrados en esta cuarentena, no hubo nada de ayudas, así que fue difícil. Entonces como organización buscamos una propuesta que permitiera la reactivación y contactamos a las secretarías del Distrito para una reunión”, explica Herrera.

Fue en medio de esos diálogos que surgieron las medidas para implementar los protocolos de bioseguridad que permitirían que más de mil comerciantes volvieran a operar sus locales y así reactivar su fuente de ingresos.

“El mercado ha venido demostrando que sí se puede cambiar. La gente ha cumplido, se ha sentido bien y hay una diferencia abismal entre lo que era antes y lo que es hoy el mercado de Bazurto”, sentencia el comerciante.

Imagen TEMPERATURA

En varias entradas hay puntos de control de temperatura.

Y es que el mercado, incluso con sus características de plaza a cielo abierto, logró reactivarse primero que muchos otros centros comerciales, dando ejemplo de una implementación óptima de los protocolos de bioseguridad a un espacios como este, donde ahora hay puntos de acceso con tomas de temperatura, puntos de lavado de manos, cintas en los locales para propiciar el distanciamiento físico, señalización que incentiva el uso del tapabocas y otras medidas que lograron la reactivación.

“El plan piloto es de lo mejor que se ha visto en mucho tiempo, porque en el mercado siempre se habla de la basura y del tema del caos, pero en su momento esto fue noticia nacional. Esto nació aquí mismo en Bazurto y si pudimos demostrar que sí se puede, pues en otros sectores ya será más fácil”, expresó Jairo Barrera, representante de la Asociación de Vendedores de Bazurto (Asovenbaz).

Ya han pasado casi dos meses desde que el alcalde William Dau firmó el decreto inicial el pasado 25 de junio y desde entonces más sectores se han incorporado al piloto, que había comenzado solo por una vigencia de siete días, únicamente en la calle 26, la calle 27 y la calle de la Cristalería. Tras los buenos resultados se han sumado el centro comercial El Colmenar, el centro comercial El Chocho, el Pasaje Central y el Pasaje Popular. El horario sigue siendo de 8 a. m. a 3 p. m. y se está a la espera de que así como se amplió el horario general en la ciudad hasta las 8 p. m., también pueda ampliarse en el mercado de Bazurto.

“Nosotros queremos seguir avanzando en las fases y no volver al caos y al desorden. Mantenemos los controles no creyendo que la enfermedad ya pasó, sino que los buenos planteamientos que se han hecho han tenido buenos resultados, entonces hay que seguir la línea. Queremos que todo el mercado de Bazurto se reabra, pero con todas las medidas de bioseguridad”, puntualiza Barrera.

Imagen LAVADODEMANOS

También se instalaron puntos de lavado de manos.

‘No ha sido fácil’

Si bien ya varios comerciantes llevan casi dos meses abiertos, afirman que la reapertura no ha sido sencilla, pues naturalmente no hay la misma afluencia de antes en el mercado. Sin embargo, todos coinciden en que es un buen comienzo en medio de la crisis del coronavirus, que aún no acaba.

“Las cosas han ido mejorando, pero están duras todavía. Yo cerré el negocio cuando comenzó la pandemia, fue duro porque pasamos mucha necesidad. Si no trabajo, no como, porque tengo que pagar arriendo y esas cosas. Al principio uno se siente raro con todas las medidas, pero ya después se va amoldando”, expresa Randy, dueño de un local de zapatos en la calle 26.

De la misma manera, Víctor, dueño de otro local, afirma que sus ventas han disminuido casi en un 90% por el cierre y porque la medida del pico y cédula limita la circulación de más personas, pero aún así confía en que pronto las cosas serán más favorables.

“La verdad abrir así es un poco incómodo, pero para brindar un buen servicio y por seguridad de nosotros lo estamos haciendo. Fue duro cerrar porque no estamos acostumbrados a quedarnos en la casa, pero toca reinventarnos”, manifestó Yolanis, otra vendedora del sector.

Lo que viene

Diulio Martínez, administrador del mercado de Bazurto, indicó que debido a los resultados positivos que se han obtenido hasta la fecha con el piloto, se contempla su ampliación hacia otros sectores de la plaza.

“Este plan piloto ha sido un éxito, donde se han reactivado más de 1.200 locales y se han beneficiado más de 100 familias que dependen del mercado de Bazurto. Los mismos comerciantes se han empoderado y han ayudado a la administración a tomar las decisiones. La idea es ir replicando esto en los demás sectores”, dijo Martínez.

De esta manera, el siguiente paso es ir hacia la zona agroalimentaria, ubicada en las transversales 22 y 23, hacia el CAI Martínez Martelo, con fin de terminar el cobertizo y cubrir toda la plaza de mercado. “La idea es que cuando uno llegue a Bazurto siempre encuentre un lavamanos, un sitio donde desinfectarse y por donde transitar de manera segura”, expresó.

¿Y las avenidas?
El éxito del plan piloto infortunadamente se ha visto empañado por las aglomeraciones que tienden a formarse tanto en la avenida Pedro de Heredia como en la avenida del Lago, donde se ha acumulado gran parte del comercio informal de la ciudad. Sobre esto, Diulio Martínez, administrador del mercado, dijo que se está trabajando en coordinación con la Policía y diferentes secretarías para tomar las acciones correctivas a las que haya lugar para controlar ese aspecto. “La estrategia principal a la que le estamos apostando es a generar una cultura de autocuidado: de ‘debo estar distante’, ‘no debo invadir el espacio público porque es mi cuidado, es mi salud’. Hemos tratado de generar esos espacios con las diferentes asociaciones del mercado. El interior está completamente controlado, solo necesitamos más controles por parte de la Policía para la parte externa”, puntualizó.