El pasado 7 de enero se conoció un nuevo caso que comprometió la integridad física de dos personas que disfrutaban de un paseo en un flotador en el sector conocido como ‘Choloncito’, en la isla de Barú.
Los dos hombres, uno proveniente de Bogotá, y su hermano quien reside en Cartagena, fueron embestidos de improvisto por una lancha que portaba el nombre de ‘Estilo’, cuyo piloto y tripulantes huyeron del lugar tras el choque.
(Puede leer: Dos personas heridas al ser embestidas por una lancha, en Choloncito)
El caso resulta más alarmante tras la sospecha de que el conductor de la embarcación sería un menor de edad.
Lo anterior vuelve a poner sobre la palestra pública la efectividad de las diferentes entidades que tienen injerencia sobre la zona insular en Cartagena, tales como los Guardacostas de la Armada Nacional y la Dirección Nacional Marítima (Dimar).
La Capitanía de Puertos, al ser consultada sobre el caso aseguró que actualmente se encuentran adelantando las investigaciones para identificar e inmovilizar la lancha responsable del accidente.
¿Y la señalización?
El año pasado el viceministro de Turismo, Julián Guerrero, quien arribó a la ciudad tras la trágica muerte de una mujer que fue arrollada por un yate en Cholón, aseguró que se tomarían medidas preventivas para evitar futuros accidentes de la misma índole.
(Lea: Tragedia en Cholón: identifican mujer que muere tras ser arrollada por una lancha)
Una de ellas era la señalización y delimitación de zonas para bañistas y embarcaciones, que a pesar de ya existir, no eran lo suficientemente claras.
En aquel tiempo se acordó que se harían los estudios pertinentes para identificar las áreas donde se instalarían las nuevas boyas y posteriormente se buscarían los recursos junto con Parques Naturales Nacionales (PNN) para tenerlas en el menor tiempo posible, sin embargo lo más probable era que estas labores iniciaran en 2020.
Continúan las infracciones
La Capitanía de Puertos, por su parte, señaló que durante la temporada turística se han intensificado los controles en los embarcaderos y marinas e igualmente se han impuesto más de 11 infracciones a botes que no cumplen con las normas impuestas.
“También se han devuelto más de 70 embarcaciones que al momento de la inspección no cumplían con ciertas normas, documentos, o que el capitán no tenía la licencia o le faltaba algún requisito para navegar en el mar”, aseguró la autoridad marítima.
