Cartagena


Fortificaciones, a manos de Mincultura, pero sin la Escuela Taller ETCAR

Ha causado revuelo la decisión del alcalde William Dau de entregar la administración de las fortificaciones de Cartagena al Ministerio de Cultura.

ERNESTO TABORDA HERRERA

10 de enero de 2020 12:00 AM

La ministra de Cultura, Carmen Vásquez, y el alcalde de Cartagena William Dau, se reunieron en el despacho de La Aduana para hablar sobre patrimonio y cultura, y “para aunar esfuerzos entre el gobierno nacional y la administración distrital que permitan potenciar estos aspectos en la ciudad”.

Así se informó desde la cuenta de Instagram de la entidad. El secretario de Infraestructura Gonzalo Jácome estuvo en la reunión así como funcionarios del Mincultura, entre otros.

Sin embargo, en un primer mensaje se filtró que la Alcaldía y el Ministerio decidieron “separar el área de fortificaciones de la Escuela Taller de Cartagena, que será administrada por el Ministerio de Cultura y el Distrito de Cartagena, a través de la Escuela Taller Naranja, recién constituida a nivel nacional”.

Esta última parte del mensaje fue suprimida después de la cuenta oficial de la Alcaldía.

¿Por qué relegar a la Escuela Taller local?

El contenido del mismo generó reacciones entre los seguidores que de inmediato pidieron explicaciones a la Alcaldía sobre esta decisión.

La abogada y exdefensora del Pueblo, Irina Junieles pidió que se ampliara la noticia. Asimismo la artista Tamaika Muñoz escribió: “Como egresada de la Escuela Taller me duele mucho esta noticia; el presupuesto de Escuela Taller Cartagena de Indias dado por el Distrito es de 350 millones, y la labor que esta lleva a cabo no se logra con ese valor; el real ingreso se daba gracias a la administración de las fortificaciones. Ustedes no se imaginan el papel tan importante de este escenario para muchos jóvenes de la región, viví una experiencia máxima al lado de jóvenes reinsertados que consiguieron tener un oficio real, con el que pudieran rehacer sus vidas. Lo que pasa dentro de ese recinto engrandece almas; ¿Cómo es posible que el ego, la soberbia y la falta de visión política de esta administración acaben con esta oportunidad?. Cuando las fortificaciones pasaron a manos de la Escuela Taller y el cambio fue descomunal, ahora no dudo que el Mincultura haga una excelente administración de estos, pero por qué perjudicar la naturaleza de la Escuela Taller?”.

Para el abogado Marlon Madiedo, “aunque la administración distrital del alcalde Dau no ha explicado en detalles en qué consisten estos cambios, qué quiere hacer, suponemos que se trata de reemplazar la labor de la escuela local, por la naciente escuela del Gobierno del presidente Iván Duque, la cual tomó como ejemplo a nuestra escuela; esto es algo inconcebible, porque se pierde terreno y se dejan desprotegidos a un cúmulo de jóvenes que se han formado en las fortificaciones de la ciudad”.

Las escuelas taller

La Escuela Taller Cartagena de Indias (Etcar) tiene 25 años y es una institución de formación para el trabajo y el desarrollo humano, que se dedica a la formación de jóvenes vulnerables, en oficios tradicionales. Más de 7 mil jóvenes se han formado en ella. Lo que no se entiende es si las 10 escuelas taller que hay en el país como son las de Barichara, Bogotá, Boyacá, Buenaventura, Cali, Cartagena, Quibdó, Mompox, Popayán, Tumaco, son apoyadas y reconocidas por el Ministerio de Cultura, ¿por qué esta nueva escuela llega a reemplazar a la cartagenera?

De hecho se trata de un programa estructurado como el Programa Nacional Escuelas Taller de Colombia, liderado por el Ministerio de Cultura desde el 2009, a través de la Dirección de Patrimonio, en 10 lugares de Colombia, donde desde la formación se recupera el patrimonio y los oficios tradicionales. Más de 30 mil jóvenes han salido de este programa como restauradores y otras profesiones relacionadas al manejo y la conservación del Patrimonio.

Al cierre de esta edición ni la Alcaldía, ni el Mincultura habían explicado con claridad los pormenores de esta decisión relacionada con el manejo del patrimonio.