El Gobierno nacional elevó la presión contra los responsables de los atentados en el suroccidente del país y puso sobre la mesa una recompensa de hasta $5.000 millones para dar con el paradero de alias ‘Marlon’, señalado como pieza clave en los ataques recientes en Cali y Palmira.
El anuncio se conoció este 25 de abril, luego de un consejo extraordinario de seguridad encabezado por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en el que participaron autoridades regionales, la cúpula militar y la Policía. La reunión se desarrolló en medio de la preocupación por la seguidilla de hechos violentos que han golpeado al Valle del Cauca en los últimos días. Lea: Petro desata polémica por mensaje en medio de atentados en Cauca
Desde la cartera de Defensa, el jefe de esa dependencia fue enfático en que estos hechos no quedarán sin respuesta. “Lo que encontramos es la evidencia de un acto irracional de violencia que arrebató vidas y deja una herida abierta en el país. A las familias de las víctimas, nuestro respeto y solidaridad. Este hecho no quedará en la impunidad”, aseguró.
En la misma línea, el Gobierno también ofreció incentivos económicos para ubicar a otros presuntos cabecillas vinculados a estas acciones. Por alias ‘Max Max’ se fijó una recompensa de $500 millones, mientras que por alias ‘Oso Yogui’ se ofrecieron $200 millones.

El ministro envió además un mensaje directo a estos grupos armados, advirtiendo sobre las consecuencias de continuar con las acciones violentas. “La mejor opción que tienen es que se desmovilicen. No sigan asesinando. No sigan acumulando más delitos, cada vez más graves, en una proporción que simplemente los va a aislar de cualquier posibilidad que tengan de reducción de penas ante la justicia”, señaló. También advirtió que “si persisten en seguir atacando a la población, que no tengan la menor duda de que toda la capacidad del Estado se va a emplear hasta neutralizarlos. No vamos a parar”.
Recompensas y ofensiva militar tras atentados en Cali
Como parte de la respuesta institucional, se ordenó reforzar las operaciones en las zonas más críticas del suroccidente colombiano, con presencia sostenida y acciones coordinadas entre las fuerzas del orden. Dentro de las medidas, se confirmó el despliegue de ocho pelotones adicionales a partir de mayo en áreas estratégicas del sur del Valle del Cauca y el norte del Cauca.

A esto se sumará la llegada de otros 12 pelotones en agosto, con el propósito de ampliar la cobertura de seguridad y fortalecer el control territorial. Las autoridades también contemplan el uso de tecnología, como sistemas aéreos no tripulados y capacidades antidrones, para mejorar la respuesta ante posibles amenazas.

El Gobierno indicó que, de forma paralela, se mantendrán recompensas de hasta $200 millones para quienes aporten información que permita prevenir nuevos ataques, en una estrategia que busca anticiparse a futuras acciones violentas y proteger a la población civil.

