Cartagena


Grafitis en el Castillo San Felipe: se borran, pero el daño persiste

Jóvenes pintaron con aerosol dos zonas de esta fortificación durante la Semana Santa. El director de la Escuela Taller habla de las afectaciones a este BIC.

El pasado miércoles, 13 de abril, dos jóvenes pintaron con aerosol dos grafitis en el Castillo San Felipe de Barajas.

El hecho fue repudiado por las autoridades y los cartageneros, pues los dos hombres, de 21 y 22 años, atentaron contra un Bien de Interés Cultural (BIC) del ámbito nacional y una de las atracciones más populares de la ciudad.

Si bien en un momento se habló de que eran dos extranjeros y un grafiti, este lunes se confirmó que se trata de dos colombianos y que estos pintaron letras en dos zonas de la fortificación.

(Lea aquí: ¡Repudiable! Turistas pintan grafiti en pared del Castillo de San Felipe)

En diálogo con El Universal, Rafael Cuesta, director de la Escuela Taller Cartagena de Indias, entidad encargada de la administración de las fortificaciones, rechazó el acto de vandalismo y explicó cómo va la restauración del Castillo San Felipe de Barajas.

Es de precisar que uno de los grafitis lo hicieron en la escarpa (muro) que colinda con la rotonda de la avenida Pedro de Heredia y el otro en el glacis (conocido coloquialmente como la parte de atrás del castillo)

El director de la Etcar destacó que gracias a la reacción del personal de seguridad de la fortificación y el apoyo de la Policía Metropolitana de Cartagena se hizo la detención inmediata de los dos jóvenes que atentaron contra el patrimonio.

La acción de pintar con aerosol un bien patrimonial es sancionable de acuerdo al artículo 115 del Código Nacional de Policía, con anotación en el Registro Nacional de Medidas Correctivas y multa con medida comunitaria.

Así va la restauración

Rafael Cuesta sostuvo que eliminar los grafitis de la fortificación es un trabajo manual de limpieza que representa disponer de personal e inversión de tiempo, teniendo en cuenta que los componentes químicos del aerosol son difíciles de retirar.

“Luego de inspección visual de la pintura en aerosol, dada la excepcionalidad y antigüedad de la superficie afectada, utilizamos la técnica menos abrasiva, que consiste en humedecer la superficie con agua y jabón neutro para remover la pigmentación con cepillos de cerdas plásticas. Al final se aplica nuevamente agua pura y se deja secar”, indicó el funcionario.

El director de la Etcar manifestó que el pasado jueves se removió una de las pinturas y hoy se borró la segunda. Los trabajos estuvieron a cargo del maestro de Pintura de la institución y bajo la supervisión del director de Obra, Mario Zapateiro Altamiranda.

Uno de los grafitis pintados en el Castillo San Felipe.

Grafitis en el Castillo San Felipe: se borran, pero el daño persiste

Muro del Castillo San Felipe tras la limpieza.

Grafitis en el Castillo San Felipe: se borran, pero el daño persiste

Cuesta afirmó que aunque esta técnica para retirar la pintura es la más idónea para el mantenimiento del BIC, este proceso desgasta mínimamente la piedra (cerca de 5 milímetros).

“Un evalúo del daño que estas pinturas o grafitis causan a la fortificación no lo puedo hacer, pero indiscutiblemente el daño es incalculable. Se afecta un bien que tiene más de 300 años de construido”, señaló Rafael Cuesta, quien cuestionó que el Código de Policía solo impone una multa a los jóvenes de aproximadamente un millón de pesos, que no sopesa las afectaciones al castillo.

El funcionario reconoció que aunque estos hechos no son tan frecuentes, en las últimas horas se identificaron otros grafitis en las murallas, los cuales serán retirados en los próximos días.

El Universal hizo un recorrido por las murallas y estas son algunas de las pinturas que encontramos:

Cuesta pidió a la ciudadanía respetar y cuidar las fortificaciones. “Vemos con tristeza y preocupación que hay personas que atentan contra nuestro patrimonio. Por eso pedimos tanto a cartageneros como visitantes nacionales y extranjeros, a darle el valor y respeto a los bienes patrimoniales que representan a La Heroica, de manera que muchas generaciones futuras puedan disfrutarlo como en la actualidad”, expresó.

Alberto Samudio, arquitecto experto en patrimonio, aseguró que es preocupante que las personas ya no tengan respeto por los monumentos.

“Es preocupante la inconsciencia y la falta de respeto de quienes se dedican a deteriorar los monumentos. Es importante enseñar y crear conciencia de que estos bienes son cosas sagradas que no se pueden tocar. Para mi es un delito que debería castigarse con cárcel, la sociedad se ha vuelto demasiado permisiva”, dijo Samudio.

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