Quedarse en casa es la decisión más sensata desde que llegó el coronavirus a la ciudad. Estar resguardados garantiza un poco más del 60% de protección de un posible contagio con COVID-19, además de eso, por esto días es casi que una obligación, pues todavía sigue vigente el decreto de aislamiento obligatorio hecho por la nación.
Aunque parece una medida fácil de cumplir, realmente y por distintas razones no es algo que todos puedan hacer, algunos por terquedad, otros por necesidad, y sin duda, otros porque simplemente no tiene donde resguardarse, como es el caso de los habitantes de calle. (Lea aquí: Habitantes de calle tendrán albergue para protegerse del coronavirus)
Esta población, al no tener donde refugiarse y deambular por varios sectores de la ciudad es una de las más vulnerables a contraer la enfermedad, y no solo eso, a ser transmisores de la misma. Es por esto que desde que se conoció el primer caso en la ciudad, la secretaría de Participación inició la gestión para garantizar la protección a la gran mayoría de esta población.
De acuerdo con el secretario de Participación ciudadana, Armando Córdoba, gracias a tres albergues distribuidos en diferentes sectores, al rededor de 200 habitantes de calle desde hace más de un mes tienen un techo y el sustento para pasar los días de confinamiento.
“La Secretaría de Participación viene haciendo un trabajo institucional y en articulación con varias organizaciones que atienden de manera solidaria a los habitantes de calle, se esta trabajando con tres albergues solidarios y uno contratado por este fin. Hemos logrado impactar en más de 200 habitantes de calle que se han direccionado de lugares donde normalmente se encuentran, se les apoya con alimentos, sanitariamente y en orientación psicosocial”.
Pese a este trabajo, por las calles, especialmente las del Centro Histórico y en los alrededores de Chambacú, todavía es común encontrar a estas personas. Por esto, algunos de los vecinos del barrio San Diego han expresado su preocupación por la presencia de estos, incluso manifiestan que algunos están enfermos o por lo menos presentan síntomas conexos al COVID-19 como tos, por lo cual temen que algunas de estas personas puedan estar contagiadas y sigan merodeando sin protección.
“Pedimos a las autoridades que estén atentas a estas personas, si bien la mayoría del tiempo estamos confinados, cuando salimos a hacer vueltas es común encontrar habitantes de calle en el sector y nos preocupa que puedan estar enfermos”, indicó Jorge Marrugo.
Sobre esto Córdoba precisó que si bien ellos han dispuesto los hogares de paso, no pueden obligarlos a permanece en ellos.
“Contrario a lo que puedan pensar muchas personas, nosotros no podemos ir con la Policía y obligarlos a estar en los hogares porque están sujetos a muchas variables psicosociales que no podemos pasar por alto, además esta población es tan numerosa que supera la capacidad de las fundaciones que nos apoyan y del Distrito”.
Así las cosas, el funcionario explicó que se está desarrollando una estrategia para darle alimentos y apoyos a quienes no han querido acogerse a los albergues.
Respecto a la atención médica, explicó que dentro de los mismo centros hay personal capacitado para brindarles servicio médicos primarios, y en caso de que requieran algo de mayor complejidad se hace la gestión para que desde el Dadis se les garantice, sin embargo a aclaró que por lo pronto no ha sido necesario.
“La atención que les brindamos es integral, y en caso de que lo requieran serán atendidos por el Dadis y eventualmente se harán las pruebas para COVID-19 en caso que lo requieran”.
Dijo además que si la ciudadanía sabe de algún caso de un habitante de calle enfermo, pueden comunicarse con la Secretaría de Participación a través de las redes sociales para atender el caso.

