Cartagena


La grave crisis financiera y empresarial que atraviesa Edurbe

Uriel de Arco, gerente de Edurbe, entregó un balance del estado de la empresa que da cuenta del porqué su posibilidad de liquidación es alta. ¿Qué pasará?

ANGIE GOEZ AHUMEDO

18 de enero de 2021 10:10 AM

La Empresa de Desarrollo Urbano de Bolívar, Edurbe, no es bien vista por la mayoría de los cartageneros, pues durante años su imagen se ha ido deteriorando como una entidad llena de corrupción. Pero más allá de la opinión colectiva, la empresa atraviesa por una crisis financiera y operativa que solo deja dos salidas: reestructuración o liquidación.

“Edurbe es una entidad que en este momento tiene ocho meses que no le paga salario al personal, que tiene unas deudas a proveedores y contratistas por más de 20 mil millones de pesos, que no cuenta con contratos en ejecución, que no tiene un medio de subsistencia, ni ingresos fijos mensuales producto de sus labores”, contó Uriel de Arco Paternina, gerente.

Las causas

Según explicó, estas deudas son el acumulado de la mala administración durante muchísimos años, sumado al modelo de negocio con el que se ha manejado Edurbe, que no permite cubrir impuestos, pólizas y gastos de fiducia de los contratos, ni los costos y gastos de funcionamiento de la misma empresa.

“Encontramos un modelo de negocio basado en los convenios interadministrativos que se realizan con las diferentes entidades públicas del distrito y del departamento, en la cual se les cobra una comisión del 5% sobre la diferencia entre el valor del convenio y el valor del contrato con los proveedores. Lo primero que identificamos es que ese valor no cubre los costos y gastos fijos de la entidad ya que estos ascienden alrededor de los 250 y 400 millones de pesos mensuales”.

De Arco añadió que otro de los hallazgos es que no existen unos bienes y servicios que se vendan mensualmente, ni unos clientes fijos, lo que empeora la situación pues la entidad no recibe ningún tipo de transferencia por parte de la Secretaría de Hacienda Distrital.

“Edurbe es muy aislado, lo que hace que no tengamos recursos permanentes por parte del Distrito, si no que por querer ser una empresa ‘autosostenible’ y al haber utilizado mal los recursos que han ingresado, en este momento no tenemos dinero para poder cumplir con los compromisos de corto plazo, no tenemos un capital de trabajo para operar, no contamos con maquinarias, equipos ni herramientas para realizar algún tipo de actividad”.

Este manejo ha llevado a que la empresa no pueda ejecutar por sí misma las obras y dependa al 100% de lo que pueda intermediar como gerente administradora de proyectos del Distrito, por lo que ha sido utilizada por los administradores públicos distritales de turno como un objeto para realizar cumplimientos de los objetivos de las carteras en sus programas.

“Edurbe no cumple con la función de la cadena de valor público al no identificar ni gestionar necesidades insatisfechas directamente de las comunidades, no las transforma en bienes o servicios públicos directos y no impacta ningún resultado público que coadyuve a mejorar los indicadores de desarrollo territorial del Distrito o de la Gobernación de Bolívar, debido a que ha concentrado sus esfuerzos en coadyuvar de manera directa en la ejecución presupuestal de las demás entidades públicas distritales y departamentales”.

Las amenazas de la empresa

La principal amenaza que recae sobre Edurbe es que puede ser liquidada por cualquier alcalde, sin embargo, De Arco aclaró que esa posibilidad no se está contemplando en esta administración.

“Existen muchas alternativas para darle vida a Edurbe, solamente se necesita voluntad, deseo y el espacio para tomar decisiones positivas con respecto a la empresa y sacarla adelante”.

Otra amenaza de la empresa es perder los pocos activos que tiene, como los lotes creados a partir de las facultades otorgadas por el Concejo en el acuerdo 002 de 2003.

“Estos se convierten en un atractivo para la generación de jugosas comisiones de dinero para diferentes actores, dejando a la entidad con un indicador de solvencia económica cada vez menor y sin ningún tipo de respaldo económico para posibles préstamos o apalancamiento económico que soporten el funcionamiento de la entidad, gracias a que con el tiempo y al ritmo de las ventas de dichos lotes, no va a quedar uno solo y ahí sí es verdad que Edurbe sería una carga económica improductiva para el Distrito y sus demás socios”, indicó de Arco.

¿Cómo salir del hueco?

De acuerdo con el gerente, aunque la situación es crítica ya se ha vislumbrado una salida. El primer paso para ir saneando las finanzas es recibir un impulso económico producto de las deudas por cobrar con el Distrito, las cuales rondan los 20 mil millones.

“Ya hicimos un llamado de auxilio al Distrito donde le manifestamos nuestro deseo de realizar convenios y buscar la forma de que cancele algunos compromisos de pago que se deben desde administraciones anteriores, con eso se podría impulsar un poquito el levantamiento financiero que tiene la entidad en este momento con respecto a sus proveedores y ayudaría mucho a mejorar el índice de liquidez que tenemos actualmente”.

En ese sentido, también se planteó la posibilidad de reconsiderar el porcentaje de comisión de los contratos interadministrativos, decisión que deberá ser tomada por los diferentes secretarios, directores y gerentes de las diferentes carteras.

Luego de resolver esas deudas, la entidad deberá empezar a trabajar en una reestructuración desde las normas hasta la parte operativa, de tal manera que sea sostenible en los próximos años.

“Si nosotros nos transformamos y tenemos unas leyes y normas que den respuesta a unas necesidades claras de las comunidades, que no están siendo satisfechas actualmente, podemos tener unos recursos de inversión, unas transferencias que puedan darnos a nosotros vida y las facultades para poder tener funcionamiento e inversión”, aseguró De Arco.

Agregó que la entidad debería contar con la generación de bienes y servicios que dejen un margen de utilidad que permitan cubrir los costos y gastos fijos mensuales.

“Puede ser un proceso de uno o dos años, hay que revisar, hacer un proceso técnico, jurídico, legal; es un proyecto de transformación de empresa, en todo el sentido de la palabra, en donde participarán diferentes disciplinas y por supuesto se debe presentar al Concejo Distrital para su aprobación, sabiendo ellos que debe ser por el bien de la ciudad”.

De conformidad con lo que se planea hacer, la gerencia no ha descartado la posibilidad de realizar estudios juiciosos con universidades que apoyen en el proceso de investigación y estudio para identificar la mejor alternativa que permita convertir a Edurbe en una empresa útil para la sociedad cartagenera.

“Para este año tenemos oportunidades, si no existieran oportunidades estaríamos condenados a la liquidación de la entidad pero entre esas oportunidades está la de iniciar el proceso de modernización de nuestros procesos, de poder recuperar la cartera, poder sanear las finanzas de la entidad, poder trabajar en la mejora de lo que son los estándares de los sistemas de gestión, mejorar nuestros procesos, la imagen de la entidad, poder tener una figura jurídica que nos permita con recursos de inversión y de funcionamiento, poder realizar proyectos acorde con las funciones”.

No todo es tan malo

En medio del informe de hallazgos, De Arco resaltó algunas fortalezas de la entidad como por ejemplo, un equipo de trabajo con gran conocimiento técnico y muchos años de experiencia, principalmente en lo que tiene que ver con lo relacionado a la relimpia y el saneamiento de los cuerpos de agua y la supervisión de concesiones viales, ejecución e interventoría de obras civiles de infraestructura. “Disponemos de un equipo interdisciplinario de 27 funcionarios oficiales de diferentes áreas, tenemos una estructura organizacional conformada de hace muchos años, muy bien estructurada, tenemos procesos y procedimientos avanzados que ayudan mucho a que cualquier proyecto que se le asigne se pueda hacer”.

Recalcó que otra ventaja es que Edurbe es una sociedad por acciones públicas similar a una empresa industrial y comercial del Estado, que se rige con un manual de contratación con derecho privado. “Eso en cierta forma nos permite tener un grado de competitividad en cualquier sector económico para los procesos de contratación. Lo utilizamos como una fortaleza desde la figura jurídica con la que contamos”.

Finalmente anotó que el objetivo de que la ciudad conozca la situación real de la empresa es que todos los actores puedan participar en el proceso de transformación. “Deseamos mostrar que tenemos toda la intención del mundo de tener un impulso económico que nos permita poder empezar a trabajar en el proceso de transformación con la ayuda de todos los actores de a ciudad, incluyendo el Concejo, la junta directiva y la ciudadanía”.