En las últimas semanas las noticias de equinos que se desploman en las calles de la ciudad tristemente han sido una constante. El exceso de peso, la deshidratación y el cansancio han sido una de las principales causas por las cuales se han registrado este tipo de eventos, donde los que más pierden indudablemente son los animales, que a pesar de estar calificados como seres sintientes según Ley 1774 de 2016, siguen siendo sometidos a todo tipo de abusos y cargas.
En Cartagena se es consciente de esta situación desde hace mucho, pero es poco lo que realmente se ha hecho.
En 2014, el exalcalde Dionisio Vélez firmó el Decreto 1188 de 2014 por medio del cual se implementó el “Programa de Sustitución de Vehículos de Tracción Animal”, el cual pretendía entregar motocarros a cambio de la entrega del animal, el cual sería recibido por la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) para efectos de su recuperación y posterior adopción.

Esto se hizo durante un tiempo con el acompañamiento del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT). Pero luego de varias entregas, todo el proceso volvió a paralizarse y los vehículos de tracción animal siguieron en las calles de Cartagena como aún sucede hoy en día.
Esto a pesar de que incluso existe un fallo del Tribunal Administrativo de Bolívar de 2017 que ordena la sustitución de estos vehículos y que se encuentra en desacato.
Modificarán el decreto
A través del Plan de Desarrollo, el gobierno de William Dau se fijó la meta de sustituir la totalidad de los VTA en Cartagena, los cuales están cuantificados en 274, pero a la fecha son nulos los avances, pues ahora lo que se plantea es una modificación al Decreto: que la sustitución no solo se dé por motocarros sino por otras alternativas.
“El Distrito ya viene trabajando en la modificación del Decreto que considera que la sustitución debe ser por motocarros, porque ya desde hace tiempo pensamos que eso no puede ser 100% así porque la población vinculada al censo es muy heterogénea, tenemos un número importante de adultos mayores que no van a poder manejar, que no tienen la fuerza para eso ni para tener una licencia de conducción”, dijo Luisa Horta, directora de la Umata.
En ese sentido indicó que “el Distrito está mirando qué alternativa económica se puede hacer para que ellos reciban el beneficio de la sustitución y puedan tener una actividad de la cual depender”.
De modificarse este Decreto, ya la sustitución no estaría a cargo únicamente de la Umata y el DATT sino que entrarían a jugar un rol importante dependencias como la Secretaría de Participación, el Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), entre otras.
“La idea es que sea una atención integral por parte de la oferta del Distrito, eso es lo que hemos pensado, aún debemos esperar los conceptos jurídicos”, puntualizó Horta.
“Hay que caracterizar”
Sergio Mendoza, concejal de la Alianza Verde ha estado pendiente de todo este proceso y ha criticado la lentitud del Distrito para avanzar con la sustitución, la cual también afirma que debe darse no solo a través de motocarros sino por cualquier actividad económica. Igualmente propuso que se haga una nueva caracterización para tener un dato actualizado de cuántos son los VTA, pues la cifra que se maneja es de un censo de 2019.
“Lo primero es la caracterización, con ella se tienen unas edades y unos perfiles con los que se pueden pensar diferentes estrategias, para que el Distrito dé los insumos para que estas personas puedan cambiar de actividad económica”, dijo.
El cabildante recordó que igualmente esto puede hacerse toda vez que la misma Corte Constitucional se ha pronunciado al respecto y el Decreto 178 de 2012 del Ministerio de Transporte establece que los alcaldes “podrán desarrollar programas alternativos de sustitución que no necesariamente obliguen la sustitución de un vehículo de tracción animal por otro vehículo automotor”.
“Esto representa entender la problemática de VTA no solo como un problema de movilidad sino como la posibilidad de generar oportunidades, empleo y emprendimiento”, afirmó Mendoza. Y agregó que liderar un proceso de este tipo requiere de la articulación de esfuerzos de diferentes dependencias como lo son Hacienda, Umata, Participación, PES, entre otras.
“El Distrito debe hacer esto porque sino no vamos a cumplir la meta del Plan de Desarrollo y hablando solamente sustitución de motocarros estamos cerrando la posibilidad de hacer otro tipo de sustitución”, puntualizó.
¿Y los cocheros?
Los caballos cocheros también han sido protagonistas de lamentables eventos en los que un caballo cae al piso porque no puede más, sin embargo el tema de su sustitución es mucho más complejo.
Si bien recientemente fue aprobado en el Congreso un proyecto que prohíbe la circulación de los VTA, este tiene unas excepciones en cuanto a aquellos que son usados para actividades agrícolas, pecuarias, forestales, deportivas y también turísticas, como lo es el caso de Cartagena.
Aún así, el concejal Javier Julio Bejarano propuso al Distrito una alternativa de sustituir a estos caballos por coches eléctricos de estilo colonial, los cuales serían manejados las personas que actualmente laboran en esta actividad.

“Lo que queremos es adaptar lo que ya han hecho otras ciudades que también viven del turismo y traemos un ejemplo muy puntual que es la ciudad de Guadalajara. Esta ciudad también es de tipo colonial y allá se hizo una transición. No se trata de sacar a la gente del negocio ni a las actuales familias que viven de eso, es mejorarlo”, dijo el Concejal.
Agregó que se propuso que en el Plan de Desarrollo se pusiera la meta de construir un prototipo pero la iniciativa no fue aceptada. “Sabemos que cambiar muchos años de tradición siempre genera resistencia, pero podemos lograr poner uno a funcionar, dárselo a ellos y que sea el mismo turista el que tenga la posibilidad de elegir entre un turismo amigable con los animales y el ambiente o el turismo clásico”, afirmó.
