Cartagena


Ley de abanderamiento, un impulso al desarrollo marítimo de Cartagena

La vicepresidenta de la República, Marta Lucía Ramírez, habló con El Universal sobre este proyecto de ley y su impacto en la ciudad.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

13 de diciembre de 2020 12:00 AM

Cartagena es una ciudad rodeada de mar y otros cuerpos de agua. Sin embargo, no ha podido explotar estos recursos naturales de la mejor manera y ha limitado el desarrollo de nuevas formas de turismo.

Esta realidad se repite en muchos otros lugares del país, por la falta de políticas que apunten a la llamada “economía azul”.

Este vacío es el que busca llenar el Gobierno nacional mediante el proyecto de Ley de Abanderamiento, impulsado por la vicepresidenta de la República, Marta Lucía Ramírez, como presidenta de la Comisión Colombiana del Océano.

En su formulación también participaron el Ministerio de Defensa, la Dirección General Marítima y la Armada Nacional.

“Queremos que esto pase de ley a una gran realidad para el desarrollo económico y social, que Colombia sea una potencia internacional en su condición bioceánica. Recordemos que nuestro país tiene más de 1 millón de kilómetros cuadrados de tierra firme y 950 mil kilómetros cuadrados de territorio marino. Tenemos dos océanos, somos uno de los 21 países del mundo que tiene ese privilegio, y no lo estamos aprovechando, hemos estado de espalda a los océanos y no hemos sabido explotarlos económicamente en condiciones de sostenibilidad”, afirmó la vicepresidenta de la República.

¿En qué consiste?

Según explicó Ramírez, en la Comisión del Océano se definieron diez ejes estratégicos para lograr que haya una utilización económica de los océanos que bordean al país.

“Uno de los ejes tiene que ver con el desarrollo de la actividad portuaria, que el país se caracterice por la calidad de sus puertos; otro es la industria de astilleros, que en los 47 municipios que tienen costa realmente puedan desarrollar actividades de fabricación de buques, mantenimiento y reparación, que lo haga la misma población”.

Para lograr potencializar a los municipios y cumplir con ese último eje, el proyecto contempla la gestión de capacitaciones con el Sena para especializar a los jóvenes en temas de mar.

“Ahí hay una gran oportunidad de formar jóvenes como ‘gente de mar’, que el día de mañana las grandes navieras internacionales vengan acá a hacer un proceso de selección de personal y se lleven a los mejores marinos de Colombia, que sean ingenieros navales, técnicos, expertos en todo lo relacionado con la navegación”, dijo.

De acuerdo con la vicepresidenta, la Ley de Abanderamiento también le apuesta al desarrollo turístico de las playas, de tal forma que se posicionen entre las mejores del mundo y sean de bandera azul. En Colombia, este galardón solo lo tiene Playa Azul en La Boquilla, y el objetivo es que ese modelo se replique en otros balnearios.

“De igual manera, tenemos el tema de la pesca, debemos desarrollar una industria que genere trabajos a nuestros pescadores en todos los municipios costeros. Es absolutamente inaceptable que el país esté importando más de 500 millones de dólares anuales de productos de la pesca cuando se pueden producir aquí”.

Finalmente, otro de los ejes contempla la producción petrolera y la exploración costa afuera que se hace en muchos países del mundo. Sin embargo, “eso requiere unas condiciones muy exigentes en materia de sostenibilidad y protección del recurso marítimo”.

También está la actividad relacionada con la investigación científica, las creación de marinas, la seguridad y defensa nacional.

El impacto en Cartagena

Conforme a lo anterior, Cartagena hace parte de los 47 municipios que tienen costas y podrán beneficiarse de toda la visión de desarrollo económico y sostenible a partir de los océanos.

Para la vicepresidenta de la República, estos territorios tienen en común los altos niveles de pobreza, pero a su vez una gran creatividad cultural, de tradiciones culinarias y musicales que se convierten en un potencial enorme para la industria del turismo y la oportunidad para combatir las desigualdades.

“Con esta ley no solo las marinas en Cartagena, sino en los otros municipios, van a tener la posibilidad de competir sanamente para ofrecer el mejor servicio de mantenimiento, de reparación, alistamiento y de ‘gente del mar´, que es una gran apuesta que tenemos con el presidente”.

Ramírez manifestó que el verdadero impacto de la ley va a depender de los gobernantes y empresarios de la ciudad, pues la implementación debe ser territorial.

“Nosotros solo estamos haciendo una ley que va a tener el límite que los cartageneros se quieran poner y yo sé que es una tierra llena de imaginación, de posibilidades empresariales, de versatilidad, es decir, deben decidir si quieren ser la primera ciudad de Colombia en traer barcos con bandera colombiana y que están hoy en otros países, qué servicios les van a ofrecer y cómo van a desarrollar esas marinas”.

A su vez, señaló que esta debe ser una herramienta para lograr que cuando Cartagena cumpla 500 años no tenga altos niveles de pobreza extrema.

“Cartagena tiene tanto, y va a seguir teniendo tanto para traer inversión, que es inaceptable esta convivencia con la pobreza, pero si se deciden a pensar en grande con este proyecto aquí vamos a ver montones de barcos mercantes aparcando en la ciudad”.

¿Qué es abanderamiento?

De acuerdo con lo explicado en el proyecto de ley, el abanderamiento es el acto mediante el cual el Estado atribuye a un buque su nacionalidad y le autoriza a enarbolar su pabellón, en relación con el derecho internacional.

Actualmente, el registro colombiano es menos competitivo que hace 20 años, lo que ha causado una fuga de capital e inversión a otros países. Algunas de las causas que se han determinado son los trámites no acordes con la velocidad del negocio, incentivos tributarios dispersos, mínima posibilidad de financiamiento y solicitud de cumplimiento de requisitos innecesarios.

“Vamos a dar una serie de beneficios para que los barcos que vengan y sean de bandera colombiana realmente tengan una carga impositiva muy bajita, pero sobre todo que generen empleo en nuestro país. Para que tengan ese beneficio tributario les vamos a pedir que tengan tripulación colombiana”, afirmó la vicepresidenta. De igual manera, consta de un capítulo relacionado con la hipoteca naval y las garantías marítimas, dado que en el país las entidades financieras no reciben las naves como garantía hipotecaria para créditos, permitiendo así el financiamiento y las posibilidades de expansión.

Ramírez agregó que esta ley permitirá triplicar la cantidad de buques que están registrados con bandera de nuestro país, de tal manera que sea mucho mas atractivo en toda la cartografía mundial. Según explicó, el proyecto de ley debe pasar la plenaria en el Senado, luego la votación en comisión en Cámara y después plenaria en Cámara. “Esperamos que sea una ley a más tardar entre marzo y abril de 2021”.