Cartagena


Lluvias e inundaciones, señales del cambio climático en Cartagena

Con la inminente llegada de La Niña y la extensión de la temporada de lluvias hasta abril, se vuelve a evidenciar la necesidad de una rápida ejecución de proyectos de impacto.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

01 de noviembre de 2020 12:00 AM

El 26 de mayo de 2016, en el Informe de Patrimonio Mundial y Turismo de la Unesco, Cartagena apareció entre los 31 sitios del mundo que están en riesgo por el cambio climático, teniendo en cuenta que es una ciudad cuyos Bienes de Interés Cultural (BIC) están cerca a los bordes costeros y el aumento en los niveles del mar es una amenaza inminente.

Pero además de eso, el cambio climático también se ve reflejado en el aumento de temperaturas, pobreza, migraciones, escasez de agua y alimentos, disminución de ecosistemas y biodiversidad, sequías e incendios. Aunque en la ciudad e incluso en el departamento no se registran todos esos escenarios (que sería catastrófico), no se puede ocultar que algunos de ellos han estado ocurriendo con mayor frecuencia.

Muestra de eso, es que de acuerdo al más reciente informe del Ideam, la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de La Niña se elevó a un 90%, y sus efectos podrían sentirse hasta abril de 2021, lo que llevó a las autoridades distritales a emitir una alerta metereológica.

“Durante noviembre habrá lluvias un 60% por encima del promedio, mientras que en diciembre el aumento en las precipitaciones alcanzaría un 50%. Se prevé que para el primer trimestre de 2021, se presente un 20% más de lluvias respecto al promedio”, dice el informe.

Así mismo, según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, se espera que aumente la frecuencia e intensidad de dichos fenómenos, y si la ciudad no toma medidas para enfrentarlos los impactos pueden ser significativamente mayores.

El panorama en 2040

De acuerdo con datos del Plan 4C, en un escenario pesimista, en 2040 el nivel del mar habría aumentado entre 15 y 20 centímetros, afectando las zonas aledañas a la ciénaga de La Virgen, la zona turística de la ciudad (Bocagrande, Castillogrande, El Laguito, Centro Histórico) y la zona portuaria e industrial. De igual manera se incrementaría en un 30% el número de meses con lluvias extremas y la temperatura promedio sería de 29,1°.

“De no tomarse ninguna medida de adaptación, para el 2040 uno de cada cinco cartageneros se podría ver afectado por mareas altas; así mismo el 27,5% de la población y el 26,2% de las viviendas se inundarían y la base natural se afectaría. Esto tendría implicaciones graves sobre la competitividad de la ciudad, el desarrollo económico y el bienestar social de sus habitantes”, señaló un informe del Observatorio Ambiental del EPA.

Patrimonio, otro afectado

Aunque el 2040 se ve lejano, de acuerdo con el director de Patrimonio del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), Alfonso Cabrera, el cambio climático ya está causando estragos en los bienes de la ciudad pues se han registrado constantes inundaciones en el fuerte San José de Bocachica debido al incremento en el nivel del mar. De igual manera, la erosión de la línea costera ha acelerado el proceso de desaparición de patrimonio cultural en Tierrabomba como los aljibes.

“¿Vamos a esperar que el mar nos invada o vamos a empezar a trabajar? La ciudad tiene fecha de caducidad y tenemos que pensar cómo le damos más tiempo a las generaciones futuras para hacer un gran proyecto que dure 50, 60 años y que se vaya mejorando con el tiempo”, afirmó Cabrera.

Para evitar que esas predicciones se hagan realidad, en los últimos años desde diferentes sectores se han planteado salidas para minimizar los riesgos como la protección al patrimonio histórico, el Plan Maestro de Drenajes Pluviales, Plan de Ordenamiento Territorial y barrios adaptados al cambio climático, pero...¿en qué se ha avanzado?

Caños y canales, esperando intervención

Cuando se habla de lluvias e inundaciones en Cartagena, como las mayores señales del cambio climático, se vuelve a poner sobre la mesa el Plan Maestro de Drenajes Pluviales, el cual está en mora desde hace muchos años.

El contrato para la realización del estudio, diseño, ejecución e interventoría de 26 canales pluviales contemplados en el plan fue entregado a la Empresa de Desarrollo Urbano, Edurbe, en febrero de 2017, pero en junio de 2018 tuvo que ser liquidado porque quedó sin soporte jurídico, al ser invalidado el Acuerdo 23 de 2016.

Producto de este tiempo de trabajo el Distrito quedó con unos diseños que servirían para empezar a ejecutar obras.

“En el balance de la liquidación se dejaron diseñados 26 canales priorizados que están a disposición de la administración. Hemos estado reunidos con Valorización y Secretaría de Infraestructura para revisar lo que se hizo en el momento y que se pueda llevar a una ejecución como tal”, indicó un representante de la entidad.

Por su parte desde la Secretaría de Infraestructura se informó que están a la espera de la reincorporación de recursos, teniendo en cuenta las reducciones hechas por la pandemia de la COVID-19.

Así las cosas y siendo conscientes de que la ejecución de este macroproyecto deberá esperar, la ciudadanía y diferentes sectores han pedido realizar trabajos que vayan en la misma linea y eviten, de manera temporal, los estragos de las inundaciones.

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, la Oficina Asesora para la Gestión de Riesgo y Desastre cuenta con un presupuesto de $2 mil 433 millones para las obras en caños y canales, de los cuales hay compromisos por $1 mil 186 millones y hay un saldo de $1 mil 247 millones. Sin embargo, a la fecha no se ha iniciado la contratación.

En este proceso, del que también hace parte la Secretaría de Infraestructura, el nuevo jefe de la cartera, Luis Villadiego, señaló que si bien han tenido dificultades financieras relacionadas con la pandemia, ya se han sostenido varias reuniones y acuerdos con las distintas dependencias para sacar adelante el proceso.

“Teniendo en cuenta la situación de las precipitaciones, la hidrología y la temporada que se avecina tenemos que actuar pronto (...) Resulta bastante estratégico un proceso de contratación directa, ya que es un mecanismo que hemos usado en anteriores ocasiones y, sabiendo la disponibilidad de tiempo con la que contamos, no consideraría prudente un proceso de licitación ya que tomaría muchísimo tiempo y no cabría dentro de este periodo fiscal”.

Villadiego agregó que la idea es convocar a las empresas prestadoras de servicios públicos para que presenten sus inventarios y se proceda a limpiar los canales priorizados.

Además, aunque no estarán listos para esta temporada invernal, Cardique adelanta una contratación para intervenir 11 canales en la ciudad, por $6.042.259.933. Estos son: Ricaurte, La Magdalena, La Villa, Isla de León, Playa Blanca, Flor del Campo, Matute, Papa Negro, Carrera 54, el callejón Nuevo Danddy y el Box Matagente.

¿Y el Plan 4C?

Los grandes pilares para que Cartagena mitigue el cambio climático están contemplados hace muchos años en el Plan 4C “Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima”, sin embargo, pasar de la letra a la acción ha sido todo un desafío. Según se ha conocido, la actual administración le apunta a renovar los planeamientos y hablar de otras cuatro C: contexto, complejidad, conciencia y consenso.

En ellas está contemplada la protección a los BIC ante el cambio climático mediante la realización de estudios, diseños y ejecución de obras que solucionen las inundaciones en el Centro Histórico; a su vez plantea que se debe crear un plan para implementar técnicas de mantenimiento y preservación de las edificaciones antiguas que se encuentran al aire libre y sufren los efectos del cambio climático.

Otra estrategia que se ha considerado es la creación de parques de bolsillos en el área de influencia del Centro Histórico con tal de poder reducir los niveles de temperatura y generar áreas de uso, goce y disfrute para los ciudadanos.

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