Cartagena


Los criterios que cumplió el Galeón San José para ser Bien de Interés Cultural

El “galeón de galeones” naufragó el 8 de junio de 1708. Tras haber sido encontrado en 2015, hasta ahora solo está claro que el rescate no se pagará con sus tesoros.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

10 de febrero de 2020 03:20 PM

A través de la resolución 0085 del 23 de enero de 2020, la ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez, oficializó el Galeón San José como un Bien de Interés Cultural y lo resaltó como el “galeón de galeones”.

Ademas instó a la realización de un programa de arqueología preventiva y la formulación de un plan de manejo para la conservación de los bienes pertenecientes al patrimonio cultural sumergido.

La decisión se tomó en diciembre de 2019 luego que el Consejo Nacional de Patrimonio evaluara la información presentada por la Dimar con base en la exploración de la firma Maritime Archaeology Consultants (MAC).

Lea aquí: Declaran al Galeón San José Bien de Interés Cultural

Gracias al informe arqueológico se puedo determinar que “el pecio en su totalidad es un Bien de Interés Cultural del ámbito nacional, y debe asegurarse para las generaciones futuras, la conservación de su unidad”. Además de que “el rescate de este hallazgo permitirá reconstruir y entender un capítulo de la historia de nuestro país y el de todas las demás naciones hispanoamericanas”.

Dentro de la resolución emitida por Mincultura se conocieron las razones que motivaron al Consejo Nacional de Patrimonio a descartar la opción de pagar el rescate con las piezas del galeón, sino mantenerlo como una unidad cultural e histórica.

Representatividad

El informe pone de principio el criterio de representatividad ya que se volvió a constatar que el pecio corresponde al San José, debido a la arquitectura naval de los siglos XVII y XVIII.

Además, se conocieron detalles de la distribución de sus espacios, y la presencia de elementos como la artillería de bronce, los materiales de cobre y cerámica, así como algunos objetos personales de la tripulación.

“Sin duda, el trabajo arqueológico que se realizará en el Galeón San José permitirá recrear su época y entender el contexto histórico y socioeconómico del momento de su hundimiento, cumpliéndose así con el principio de representatividad”, señala la resolución.

Singularidad

Dentro de las conclusiones que dejó el informe es que “el Galeón San José es el galeón de galeones y su hallazgo es único”, tras haberse hundido el 8 de junio de 1708 en la bahía de Cartagena.

Se considera que su importancia no es equiparable y la recuperación de su contenido permitirá como en ninguna otra ocasión tener información sobre la vida comercial entre América y las Indias de comienzos del siglo XVIII, así como la vida marinera del mismo período.

Estado de conservación y repetición

Los materiales de cobre, el peltre, la cerámica, 22 cañones, el ancla de hierro, armaduras y objetos pertenecientes a la embarcación, son algunos de los elementos que pese a estar 312 años en el fondo del mar, están en un “sorprendente estado de conservación”.

“Se puede ver con claridad que el buque conserva en una buena proporción su forma, que es fácilmente distinguible en las imágenes fotográficas”, indicó el informe.

Cada uno de estos objetos se considera único e irrepetible. “Se sabe que el contenido del barco incluye otros objetos como monedas de oro y plata, lingotes y joyas, pero, sin duda alguna, el análisis de los mismos frente al criterio de repetición, debe efectuarse de la mano con el principio de unidad, siguiendo los preceptos de la Sentencia C-264 de 2014”.

El principio de Unidad recobra importancia en este caso ya que el valor mismo del galeón radica en todo el conjunto de piezas que lo componen, las cuales gracias al estado en que se encuentran, y a lo que en conjunto representan, lo convierten en un hallazgo de una importancia cultural innegable.

Importancia científica y cultural

El rescate del Galeón San José es sin lugar a dudas un desafío tanto técnico como económico, sin embargo, la información que conserva en su interior hace palidecer cualquier esfuerzo.

El hallazgo es considerado por el ministerio el más importante en la historia de la arqueología de nuestro país. “Su sorprendente estado de conservación invita a adelantar un proceso de rescate como nunca se ha hecho en Colombia (...) que le permitirá a nuestro país y al mundo entero, como nunca antes, este periodo de nuestra historia”.