En el marco del día del niño, los niños de La Bendición de Dios, en el Pie de la Popa, a través del colectivo Karmairí, un proyecto para la promoción del derecho a la comunicación en procesos de cambio social y participación ciudadana, organizado por los estudiantes de noveno semestre del programa de Comunicación Social, énfasis en Comunicación, Educación y Desarrollo, de la Universidad de Cartagena, convocaron a rueda de prensa a distintos medios de la ciudad, para la socialización de sus miedos, necesidades, inconformidades y deseos en relación al derecho de vivienda digna y a la reubicación de su comunidad.
El 22 de febrero de 2017 se declaró el fallo a favor de las comunidades de Lomas del Rosario, Loma del Diablo y La Bendición de Dios en el Cerro de la Popa, luego de la demanda de la Defensoría del Pueblo Regional Bolívar contra el Distrito de Cartagena y el Establecimiento Público Ambiental EPA. En la sentencia se conoce la posición de las comunidades como constructores en zonas ilegales, pero se priorizó su derecho a la vivienda digna.
“El Distrito de Cartagena, en conjunto con el Establecimiento Público Ambiental (EPA) deberán desarrollar un plan de acción que implique la construcción de obras urgentes y necesarias con el propósito de mitigar las condiciones de vulnerabilidad ambiental así como su recuperación, conservación y sustitución de la zona; de tal forma que se logre reforestar el área ecológica afectada; para esto, la entidad dispondrá de un término equivalente a un (1) año”, se lee en una de las medidas de carácter general del fallo de 2017. Siga aquí: SOS desde el cerro de La Popa por falta de alcantarillado y oportunidades
Sin embargo, pasados más de 7 años desde la expedición de la sentencia, aún no se cumple, por lo que en 2021 la Defensoría del Pueblo inició un proceso de desacato contra el Distrito de Cartagena y el EPA por la omisión del dictamen (2017) amparado por el Juzgado Séptimo Administrativo del Circuito de Cartagena. En ese entonces, al gobierno de William Dau, pero que hereda el actual alcalde Mayor, Dumek Turbay.
¿Les gusta vivir aquí?
Alejandra: Yo no me siento bien viviendo aquí porque no tengo seguridad en mi casa. El agua viene dos veces a la semana y entonces para mi familia, lo sirve mejor la reubicación donde estemos viviendo bien.
¿Qué opinan de la ubicación?
Keily: Yo opino que, si se va a reubicar, que sea un espacio donde nos sintamos más seguros que aquí. Que tengamos nuestros servicios públicos y que obviamente podamos reubicar todo lo que vivimos aquí.
Joswar: Estaría bien porque aquí corremos mucho riesgo con lo de la Popa que no puede tener esto aquí tanto peso porque se puede caer y todos corremos riesgo.
¿Cómo les gustaría que fuera el sitio de reubicación?
Keily: A mí me gustaría que fuera un espacio con pavimento donde estuviéramos cerca del colegio y los parques.
¿Qué opinan sobre el fallo a su favor?
Alejandra: Yo opino que se debe cumplir, porque nosotros también tenemos necesidades como los demás y necesitamos que nos saquen de aquí, porque corremos muchos riesgos. También somos personas. Además, sabemos que debemos cuidar el ecosistema.
¿Si tuvieran al alcalde de frente qué le dirían?
Keily: Le diría que es muy difícil vivir así. Que se mire en un espejo. No es fácil estar en un lugar donde no hay agua, y cuando hay no siempre alcanza, donde siempre se va la luz. En mi casa se dañó la nevera y mucho de lo que medio se compra también. Es difícil sin alcantarillado o la zozobra de las lluvias. Es necesario que se nos cumpla.
