Cartagena


Ni las querellas han podido controlar las fiestas ruidosas en La Boquilla

Vecinos y residentes de edificios en este sector aseguran que han perdido la tranquilidad por el ruido incontrolable de fiestas que van hasta “el amanecer”.

LIA MIRANDA BATISTA

01 de septiembre de 2021 04:40 PM

Intranquilos y desesperados. Así dicen sentirse los residentes de edificios en La Boquilla por el “ruido incontrolable” que generan las continuas fiestas en un establecimiento del sector. Es tal la perturbación que algunos ya presentaron querellas y elevaron quejas ante las autoridades.

En diálogo con El Universal, Catherine Sucete Gómez, asesora jurídica del edificio Morros Vitri, explicó que tomó el caso en marzo de este año cuando los propietarios manifestaron su preocupación por la contaminación auditiva a la que están expuestos.

“La copropiedad me contactó por la problemática que se venía presentando con el establecimiento denominado Azul Beach Club que venía generando música a volúmenes por fuera de los decibeles permitidos por la ley y, pese a que la comunidad se apoyaba en la Policía, el ruido continuaba. Además, tras las restricciones impuestas por el COVID-19 se emitieron unas medidas que el establecimiento tampoco cumplía”, dijo Gómez.

Fue así como la abogada inició una querella formal contra el establecimiento. “El 7 de abril de 2021 fue radicada la querella en la inspección de Policía no solamente por el ruido sino también por el incumplimiento de las normas para el funcionamiento de establecimientos. Adicionalmente, por la violación de las normas para el control de la propagación del virus COVID-19”.

Sin embargo, la querella continúa en la Alcaldía Menor junto a otras quejas y querellas que han sido presentadas por otros vecinos y hoteles de la zona que también permanecen afectados por el ruido.

“La inspección de Policía lo que único que precisa es que eso es competencia de la Policía. La copropiedad se apoya en la Policía pero no se toman las medidas para frenar esta situación”, añade la apoderada judicial.

La copropiedad se apoya en la Policía pero no se toman las medidas para frenar esta situación”.

Catherine Sucete Gómez, asesora jurídica de Morros Vitri.

Otro residente del edificio Morros Vitri denuncia que entre semana y fines de semana están expuestos a fiestas prolongadas y constantes.

“Como es un ruido abierto en la playa, el ruido se intensifica y genera vibraciones a todas las copropiedades que están en el sector. Llamamos a la Policía para que modere el volumen pero una vez estos se retiran, regresa el bullicio”, cuenta.

Los vecinos piden pronta solución por parte de las entidades correspondientes pues hasta la fecha ninguna autoridad ha tomado cartas en el asunto. “No solamente es el ruido, queremos que el Código de Policía se cumpla. Ellos pueden tener su negocio pero que respeten el derecho de los demás mientras nosotros ejercemos nuestras acciones porque tenemos el derecho”, puntualizó la asesora jurídica.

La última fiesta ruidosa en el sector arrancó a las 11:30 de la noche del lunes 30 de agosto y finalizó a las 9:30 de la mañana del martes 31 de agosto. Lea: Vecinos desesperados por “fiesta interminable” en La Boquilla

Este medio intentó comunicarse con el representante de Azul Beach Club, sin embargo no fue posible obtener respuestas.

¿Qué dice el Distrito?

El secretario del Interior y Convivencia Ciudadana, David Múnera Cavadía, remitió una carta al comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, general Luis Carlos Aldana Hernández, para que se tomen las medidas del caso de manera inmediata.

En un comunicado, el funcionario reiteró que ante la violación sistemática de las normas por parte de establecimientos de comercio nocturno es urgente tomar medidas.

“Se están presentando algunas situaciones en varios sectores, especialmente en el corregimiento de La Boquilla, donde hay establecimientos que funcionan toda la noche y hasta las 6 y 7 de la mañana, con altos volúmenes y violando toda la normatividad en cuanto al toque de queda”, señaló.

Múnera afirmó que se están realizando otras fiestas y eventos sin los respectivos permisos en Blas de Lezo y otros barrios. Y, muy a pesar de la respectiva notificación a los cuadrantes, estas persisten sin intervención alguna por parte de la Policía para sancionar de manera ejemplar a sus organizadores.

“Necesitamos que la Policía actúe. Esta carta tiene como fin manifestar esta preocupación para que se tomen las acciones del caso que permitan poner fin a estas situaciones que afectan la tranquilidad ciudadana”, puntualizó el jefe del Interior y Convivencia Ciudadana.

Anunció que se mantendrán los controles nocturnos, especialmente los fines de semana, por lo que se requiere del apoyo de la Policía Metropolitana de Cartagena.

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