Que son vándalos, que deben parar las marchas, que se levantaron de la mesa de conversación y prefirieron seguir en son de protesta, son algunas de las cosas que se han escuchado contra sindicalistas, gremios y estudiantes que han decidido salir a las calles a mostrar su descontento con los cambios que ha venido teniendo el Gobierno. El Universal, en entrevista con Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación Nacional del Trabajo (CGT), presidente de Alternativa Democrática Sindical de las Américas e integrante del Comité Nacional de Paro, conoció qué es lo que ha estado ocurriendo de puertas para adentro.
“Se ha dicho de manera equivocada que nosotros nos levantamos de la mesa y no fue así. Hubo una reunión con el presidente de la República, Iván Duque, y el Comité Nacional de Paro, quienes fuimos comisionados para hablar con él. Al finalizar la conversación y después de entregarle el pliego de los 13 puntos, el Gobierno dijo que iban a conversar con otros sectores y nosotros les dijimos que conversaran y ahí terminó la reunión”, explicó Julio Roberto Gómez, quien añadió que “desde ese momento no hemos vuelto a recibir una llamada”.
Gómez asegura que la situación entre ellos y el Gobierno se mide en una sola palabra: negociación, por lo que de manera símil asegura que “el balón está en la cancha del Gobierno, lo que quiere decir que todo lo que viene depende del presidente de la República y su gobierno, puesto que hasta ahora las movilizaciones que se han dado después del 21 de noviembre, han sido convocadas por la arrogancia del Gobierno de no instalar una mesa de negociación”.
Gómez especificó que “le insistimos al Gobierno que haya la mesa de negociación y que trabajemos en los 13 puntos del pliego que le hemos presentado. Queremos que se establezcan responsabilidades a instancias de su gabinete en temas de educación, salud, indígenas, pues sabemos que no puede estar siempre para nosotros, pero puede delegar”.
El entrevistado reconoce que algunas de las movilizaciones se “han desbordado”, y señaló que no lo esperaban de esta manera.
“Cuando nosotros convocamos la jornada nacional de protestas, no nos imaginamos que se fuera a dar semejante respuesta por parte de la comunidad, que ya se ha dado cuenta de la inconformidad que hemos venido teniendo con los últimos gobiernos, solo que ahora le tocó a Duque atenderla”, indicó.
Con relación a si quieren o no desmontar al presidente Iván Duque, el delegado del comité explicó que “yo nunca he sido amigo de los golpes de estado. El presidente fue electo democráticamente, podemos o no estar de acuerdo con él, pero fue electo democráticamente. Pretender a instancias de un paro tumbar a un presidente, en primer lugar es absurdo; en segundo es inconveniente y en tercer lugar es un salto al vació. Tumbarlo es sumir en una inestabilidad democrática a nuestro país”.
Por esto, lo que pide el Comité Nacional de Paro es que el presidente se ponga al frente de una agenda que está aplazada desde hace muchísimo tiempo.
“¿Cuál es el problema de fondo aquí?, es que hay en Colombia una deuda social acumulada para con la mayoría de la población”, dijo.
Al hablar sobre aquellas personas que tal vez se han visto afectadas por las protestas, les dijo que “yo quiero ofrecerles disculpas a quienes se han visto afectados por estas movilizaciones en el tema del sistema de transporte, pero a la vez queremos decirles que no es un capricho trabajar por una Colombia mejor. Cuando nosotros decimos que hay que reversar un proyecto de reforma tributaria que empobrece aún más a la clase media y miseraliza las condiciones de vida de los sectores más excluidos, entonces uno dice aquí algo no está funcionando suficientemente bien”, finalizó.
