Cartagena


Puente festivo de excesos, turismo y sanciones en Cartagena

Durante el puente de Reyes fueron muchas las situaciones que pusieron a las autoridades en jaque por la evidente violación de las medidas de bioseguridad.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

12 de enero de 2021 10:00 AM

“Mi Instagram me informa que en Cartagena no hay COVID-19”. “En Colombia hay dos tipos de personas: los que están en cuarentena y los que están en Cartagena”. “Dijeron cuarentena y la gente entendió Cartagena”. “¿Cartagena se está volviendo el nuevo foco de infección de Colombia? De ahí vuelven a sus ciudades a infectar”.

Estos comentarios, que se repiten cientos de veces en las redes sociales, muestran gran parte del panorama de la ciudad durante el puente festivo de Reyes. El toque de queda decretado por la Alcaldía acabó las fiestas de madrugada, pero no impidió que se realizaran en el día y el transcurrir de la noche.

La realidad fuera de las redes sociales fue mucho más aterradora: yates llenos de personas sin tapabocas, fiestas clandestinas, calles abarrotadas de turistas, nulo distanciamiento social y poco cumplimiento de los protocolos de bioseguridad.

Playas

Uno de los atractivos turísticos del Corralito de Piedra es el mar y la perfecta combinación que hace con el atardecer. Pese a que hasta la fecha la Alcaldía de Cartagena solo ha autorizado siete tramos de playas bioseguras, durante este fin de semana se apreció que muchos turistas disfrutaban de los espacios que siguen cerrados.

A su vez, en las áreas de playa de El Laguito se encontraron decenas de vehículos mal parqueados en espacio público, zonas verdes y de bajamar, por lo que el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) impuso 24 órdenes de comparendos e inmovilizó 7 automóviles, en un trabajo coordinado con la Policía Metropolitana de Cartagena.

“Durante esta temporada intensificaremos el accionar de nuestros grupos de control operativo en estos puntos de la zona turística, con el objetivo de contribuir a una experiencia de movilidad segura, enfocados siempre en la garantía de una movilidad sostenible para locales y visitantes”, afirmó Janer Galván, director del DATT.

Por otra parte, llamó la atención la gran afluencia de visitantes que hubo en Playa Blanca (Barú). Pese a que la administración indicó que durante el domingo el aforo se alcanzó con 1.000 bañistas y unos 400 operadores turísticos, a simple vista parecía que la cantidad era mucho mayor. (Lea aquí: Playa Blanca alcanza este domingo el aforo permitido en pandemia)

Las autoridades explicaron que al menos otras 5.000 personas fueron devueltas en los controles de ingreso terrestre porque no presentaron constancia de su reserva.

En un recorrido hecho por El Universal evidenciamos el nulo cumplimiento de los protocolos de bioseguridad por parte de los visitantes, pues pocos usaban tapabocas (o lo hacían de manera incorrecta), no guardaban el distanciamiento o evitaban el contacto físico con los vendedores y demás operadores turísticos.

A su vez, constatamos que por vía marítima ingresan muchas personas sin necesidad de realizar reserva previa, lo que alteraría el control que llevan las autoridades sobre el número de personas que realmente está ingresando a este paraíso natural.

Establecimientos cerrados

Una de las principales quejas de la ciudadanía durante los últimos fines de semana ha sido la realización de múltiples eventos en discotecas, bares y hoteles, sin el cumplimiento de ninguna norma, principalmente en el corregimiento de La Boquilla.

Allí, en un operativo, las autoridades sellaron, por segunda vez, el establecimiento nocturno Coco Pazzo, donde había una fiesta con música electrónica.

“En este lugar se encontró a no menos de 300 personas, violando todos los protocolos de bioseguridad, sin tapabocas y excediendo el aforo permitido. Tampoco tenían permiso para realizar dicha actividad”, señaló el secretario del Interior y Convivencia Ciudadana, David Múnera Cavadía.

El funcionario indicó que la actividad comercial del establecimiento fue suspendida por 10 días y va en camino de un cierre definitivo, tras persistir en este tipo de conductas.

En ese mismo corregimiento se halló otra celebración clandestina con al menos 30 personas, y otra fiesta en el Hotel Nápoles con más de 60 participantes, la gran mayoría turistas de distintos lugares de Colombia.

“Se procedió a cerrar el establecimiento por 10 días, al no tener la documentación completa y más de 20 personas encerradas en un cuarto sin ventilación. Fue una situación verdaderamente violatoria de todas las medidas para contener y prevenir el contagio de la COVID-19”, afirmó Múnera.

En Bocagrande también se encontró una fiesta en un hotel con más de 200 personas, por lo que se procedió al cierre del bar del establecimiento. A su vez, pasadas las 2:30 de la mañana, la Policía recibió un reporte en el que se indicaba que en El Bosque, en un sitio abierto al público, había más de 500 personas. (Lea aquí: ¡Sin respeto al COVID! Dos tremendas fiestas clandestinas con más de 500 personas)

En el lugar, llamado Nexus, se encontró una rumba que violaba el toque de queda, el aforo permitido, las personas en su mayoría estaban sin tapabocas, no cumplían con el distanciamiento y el inmueble no tenía ninguna ventilación.

En otros puntos de la ciudad, policías de la Metropolitana intervinieron 27 eventos con aglomeraciones, imponiendo medida de suspensión temporal de la actividad económica a siete establecimientos que violaron el toque de queda, sin contar con medidas de distanciamiento y bioseguridad. De igual manera, se aplicaron 16 comparendos por el artículo 35 No. 2: “Incumplir, desacatar, desconocer e impedir la función o la orden de Policía”.

Casos de COVID-19

Las situaciones que ocurrieron en la ciudad durante el puente festivo y que violaron las medidas de bioseguridad ponen en riesgo la salud de propios y visitantes.

Aunque los recientes reportes no reflejan los contagios que se pudieron dar en estos espacios, sí corresponden a los que surgieron en las festividades de Año Nuevo y los siguientes días. Se teme que durante el resto del mes se siga reportando un alto número de casos y, peor aún, de fallecidos. Tan solo ayer el Ministerio de Salud confirmó que 446 personas dieron positivo para COVID-19 en Cartagena y otras seis fallecieron, entre ellas, una joven de 23 años con asma.

Entre el sábado y el domingo se notificaron 621 contagiados y 9 muertos. Las personas que perecieron eran en su mayoría adultos mayores: dos hombres de 60 años, un hombre de 69 años, hombre de 51 años, con hipertensión; mujer de 90 años, un hombre de 76 años, un hombre de 68 años que era positivo para VIH y padecía de diabetes e hipertensión; otro de 74 años, cuyos antecedentes médicos son motivo de estudio; y una mujer de 57 años, de la que también se desconocen datos de posibles comorbilidades.

En cuanto a la ocupación de camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), el reporte del Dadis, a corte del 10 de enero, indica que es del 55%, pues están siendo usadas 195: 56 de ellas por pacientes positivos de COVID-19, 16 por sospechosos y 123 por otras patologías.

Al 100% de ocupación se encuentran las IPS: Fundación Centro Colombiano de Epilepsia y Enfermedades Neurológicas, Sociedad N.S.D.R. – La Nuestra y la Congregación de Hermanas Franciscanas Misionera de María Auxiliadora.

Plan retorno

Debido a la terminación del puente festivo, y el inicio del plan retorno, la Seccional de Tránsito de Bolívar instaló trece áreas de prevención ubicadas en los diferentes ejes viales sobre el norte y el centro del departamento, en donde se están realizando pruebas de embriaguez, verificando que los conductores cuenten con el equipo de prevención y seguridad en sus vehículos, documentación al día, revisión técnicomecánica, respetar los límites de velocidad en las vías, evitar las maniobras peligrosas y también haciendo pausas activas para evitar cansancio y los denominados micro sueños, que muchas veces son generadores de accidentes.

De acuerdo con la autoridad, durante el puente se movilizaron cerca de 8 mil vehículos.

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