Cartagena


La nueva apuesta por peatonalizar el Centro Histórico de Cartagena

Desde el pasado fin de semana, el DATT y la Gerencia de Espacio Público iniciaron un plan piloto de restricción vehicular en el Centro Histórico.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

26 de octubre de 2020 10:00 AM

Caminar por el Centro Histórico de Cartagena para apreciar sus callecitas y los balcones de las imponentes casas coloniales es uno de los planes preferidos de turistas e incluso de cartageneros, al igual que ver el atardecer desde las murallas y admirar cómo el Corralito de Piedra se recarga de mucha más magia en la noche.

Aunque el escenario parece ideal, en algunos casos se vuelve complicado por la dificultad para transitar por algunas zonas que se han convertido en parqueaderos satélites, negocios que ocupan espacios públicos de manera ilegal y el alto número de vehículos que ingresa al Centro, convirtiendo un paseo en un “juego” de sacar el zigzag a los carros para poder caminar.

Durante años, se ha insistido desde diferentes sectores que la solución a estos problemas se reduce a apostar por un Centro Histórico con una movilidad sostenible, que implemente principalmente la peatonalización, algo que en la ciudad se ha intentado en múltiples ocasiones, pues, según registros, en 2001, 2002, 2007, 2015 y 2018 se realizaron cierres de calles a través de decretos, pero no prosperaron más allá de un par de meses.

Ahora, nuevamente desde el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), la Secretaría de Planeación y la Gerencia de Espacio Público, se está impulsando un piloto de restricción vehicular en algunas vías que servirá para analizar el comportamiento de la ciudadanía y tomar decisiones a futuro, con la diferencia que esta vez tiene otra razón de impulso: la COVID-19.

“El contexto global de lo que estamos haciendo es la reactivación y readaptación económica de la ciudad. Esta es una estrategia que busca que nos ajustemos a la nueva normalidad y condiciones que nos impone la COVID. El Centro Histórico tiene una connotación muy especial porque es cerrado, limitado y confluyen una gran cantidad de actividades, entonces se vio la necesidad de organizar cómo nos movemos en este, ya que, en la medida en que tengamos más espacios disponibles para el peatón, podemos garantizar un distanciamiento más amplio entre las personas”, contó Janer Galván, director del DATT.

Según explicó el funcionario, el piloto debe convertirse en medida a través de un acto administrativo que estará acompañado de la instalación de señalización.

“Las vallas que pusimos son una medida provisional, a modo de prueba, pero al final las quitaremos y pondremos la señalización vertical y horizontal. En las vías donde no podrán circular los vehículos habrá una señal de no pase, señales preventivas y reglamentarias que indiquen la prevalencia del peatón y en ese momento, cuando el conductor vaya por el sitio, no va a encontrar la valla sino la señalización y por supuesto el control nuestro en el tema de circulación”.

El funcionario agregó que durante el pasado fin de semana, el balance fue un poco agridulce, ya que en algunos puntos las vallas fueron rodadas para la circulación de vehículos.

“Esa situación no es lo que esperamos, la idea es que las personas realmente colaboren con la realización del piloto porque es un modelo necesario para poder hacer cualquier ajuste que se requiera al momento de tomar la medida definitiva. De igual manera, con Gerencia de Espacio Público programamos la reubicación de las vallas y de parte de Tránsito hacemos el control, que en este caso no es sancionatorio porque no hay un decreto que la prohiba, pero sí de pedagogía”, explicó.

Cabe destacar que según el plan de trabajo de las dependencias, el piloto es solo una parte del gran proyecto que se piensa implementar en esta zona de la ciudad.

“Es un proceso que no pensamos en hacerlo dos, tres o cuatro días, sino que es continuo y en el momento en que salga un decreto que formalice el tema ya pasará a ser medida implementada, y en cuanto al plazo es posible que se le asigne una temporalidad que pueden ser unos seis meses, pero eso también hace parte de todo el contexto de la reactivación, son medidas que tendrán que tomarse dentro de la temporalidad que demore la nueva normalidad”.

Más allá de la pandemia

Aunque se desconoce cuándo dejaremos de hablar de la pandemia, lo cierto es que las necesidades de movilidad en el Centro continuarán con coronavirus o sin este. Por eso, el piloto se convierte en una oportunidad para dar soluciones definitivas a problemas de antaño.

“Desde el punto de vista de movilidad, el Centro Histórico tiene necesidades de estacionamiento, de circulación, de actividades logísticas de cargue y descargue de mercancías; de movilidad de los residentes, de quienes van a hacer diligencias y de oferta turística como los coches. Por eso la idea es, de acuerdo a las respuestas que tengamos, tener el margen de decisión de continuar con ese reordenamiento o si definitivamente tiene que mutar y transformarse en otra cosa. Lo que tenemos claro es que las vías del Centro deberían ser más amigable para la persona que va caminando”.

En esa misma línea, el Colectivo Somos Centro Histórico ha venido impulsando desde el inicio de la reactivación un mejor uso de los espacios en esta zona de la ciudad y ha recomendado que “se eviten mesas y sillas en callejones angostos, que todas las calles estén habilitadas para el tránsito de vehículos de emergencias como ambulancias, Cuerpo de Bomberos y demás; hacer manejo de horarios en caso de peatonalización y no usar las zonas verdes para actividades productivas formales y no formales”.

El gran proyecto

Además de la peatonalización y para trabajar de manera articulada con las propuestas de la comunidad y los comercios de la zona, el Proyecto de Restricción Vehicular en el Centro Histórico se presenta como una propuesta integral.

“Después de los cierres sigue el sistema de estacionamiento, que consiste en ubicar cuáles son esos sitios de parqueo para intervenirlos en temas de señalización, infraestructura, urbanismo y demás. Por ejemplo, el sector de Las Bóvedas, el Tejadillo, San Diego, el parque de La Marina, son sitios que están identificados y hay que reorganizarlos”, sostuvo el director del DATT. De igual manera, para suplir las necesidades de cargue y descargue de mercancías, se contempla dejar establecidas, dentro del sistema de estacionamiento, unas zonas para la realización de esta actividad.

“El ideal es que podamos organizar en esos sitios las actividades, de forma que el vehículo repartidor del producto llegue al sitio y de ahí para adelante ya la persona se tiene que desplazar a través de carritos de carga u otros elementos para poder hacer la distribución interna. Todo está en establecer unos horarios y unos días de la semana de cada tipo de servicio para cargue y descargue, y todo funciona mejor”, señaló Galván.

Añadió que esta medida se hace aún más necesaria teniendo en cuenta que por las construcciones antiguas del Centro no es conveniente que esté pasando tráfico pesado de manera frecuente. Respecto al tránsito de caballos cocheros, el proyecto de restricción no contempla suspender su circulación, entendiendo que es una actividad turística que se basa en un recorrido por determinadas calles, plazas y BIC representativos de la ciudad. “Creemos en este proyecto, el Centro Histórico es de la ciudad, pero es de interés nacional e internacional. Una de las principales actividades que tiene la ciudad es el turismo y tenemos que ser buenos anfitriones”, puntualizó Galván.