Cartagena


Uso del casco en motocicletas, algo que sigue pendiente en Cartagena

Pese a que el uso del casco es obligatorio, aún son muchos los usuarios de motocicletas los que no lo utilizan, en especial los acompañantes.

El 23 de enero de 2021 comenzó a regir la Resolución No. 23385 de 2020 del Ministerio de Transporte, la cual estableció las condiciones mínimas de uso del casco protector para los conductores y acompañantes de vehículos tipo motocicleta.

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La norma fue expedida por petición de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que argumentó que los usuarios de motocicleta son los actores viales que más fallecen en accidentes de tránsito y en el 32% de los casos por cuenta de traumas craneoencefálicos. En este sentido, indicaron que el uso del casco podría evitar más muertes y lesiones de este tipo.

Pero más de dos años han pasado desde que entró en vigencia la norma y en Cartagena aún parece no existir una cultura de uso adecuado del casco, especialmente en los usuarios de motocicletas que actúan como acompañantes.

Según el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), hasta el 5 de junio de 2023 se habían aplicado 1.125 comparendos por no cumplir la norma, lo cual implica una sanción de 15 salarios mínimos legales diarios vigentes e incluso la inmovilización del vehículo.

La autoridad de tránsito recordó que el casco debe estar certificado con la norma NTC4533, la cual indica que está elaborado con un material resistente a los golpes, de tal manera que pueda proteger al motociclista en caso de un accidente.

A propósito, cifras del Observatorio Nacional de Seguridad Vial señalan que entre enero y abril de este año 42 personas han fallecido en Cartagena en siniestros viales, y de estos, 24 eran usuarios de motocicletas.

¿Por la pandemia?

John Barrios, reconocido líder de mototaxistas en Cartagena, afirma que la llegada del COVID-19 incidió en que las personas se rehusaran a llevar el casco para movilizarse.

“Nosotros como mototrabajadores transportamos personas y tenemos un casco para todos los pasajeros. No tenemos un casco exclusivo para cada persona. Allí la gente comenzó a tener cierto rechazo a utilizar el casco porque temía contagiarse de coronavirus”, explicó.

24
usuarios de motocicletas han fallecido en siniestros viales entre enero y abril de 2023.

Sin embargo, a pesar de que ya pasó la pandemia, dice que la gente se sigue negando a usar el casco. “Muchas veces no es el mototrabajador sino la persona que usa el servicio la que no se lo quiere poner y también siento que es falta de autoridad y de regularización del uso del casco”, dijo.

Barrios asegura que el hecho de que un pasajero no quiera usar este elemento protector los afecta de diferentes maneras, incluso más allá del aspecto de la seguridad. “Si no llevamos a un pasajero que no quiere usar el casco nos afecta en nuestro ingreso, pero si lo llevamos sin el casco también corremos el riesgo de que los agentes de tránsito nos pongan una multa o nos inmovilicen el vehículo”, manifestó.

Más motivos
Holman Ospina-Mateus, experto en movilidad y docente de la Universidad Tecnológica de Bolívar, reconoció que la pandemia de COVID-19 agravó la problemática de no usar el casco en Cartagena, sin embargo expresó que desde antes ya habían problemas en este sentido.

De hecho, en un estudio que realizó e involucró a más de 10 mil motocicletas, observó que el 86% de los conductores usaban el casco de manera adecuada, mientras que en el caso de los acompañantes se trataba de menos del 8%.

Así mismo, se identificó que el 90% de los pasajeros no usaba casco en lo absoluto. “Al desagregar esta cifra, se encontró que el 38% de los motociclistas no tenía un segundo casco disponible; en el 45% el casco lo portaba el conductor en alguna extremidad o en la moto; y en el 7% los pasajeros llevaban el casco en alguna de sus extremidades”, apuntó Ospina-Mateus.

La norma que estableció las condiciones mínimas de uso del casco protector para usuarios de motocicletas entró en vigencia el 23 de enero de 2021.

En este sentido, para el experto son varios los motivos por los cuales las personas no usan el casco en Cartagena. La primera de ellas son bajos controles por parte de las autoridades. “Existe una deficiencia en la aplicación y vigilancia de las normativas relacionadas con el uso obligatorio del casco. La falta de inspecciones y sanciones efectivas contribuye a la falta de conciencia y cumplimiento por parte de conductores y pasajeros de motocicletas”, manifestó.

Igualmente, indicó que hay una falta de confianza en el uso del casco como implemento vital en la seguridad vial, por lo cual muchas personas también optan por usar cascos genéricos y no certificados. Así mismo, hay una creencia de que los trayectos cortos no requieren su uso. “Esta percepción errónea pone en riesgo la seguridad de conductores y pasajeros ya que los accidentes pueden ocurrir en cualquier momento”, expuso.

Por otro lado, hay razones que tienen que ver con las condiciones climáticas, la falta de confort e incluso la higiene, las cuales pueden ocasionar resistencia en algunas personas para usar el casco.

1.125
comparendos ha impuesto el DATT en este 2023 por no cumplir la norma de uso adecuado del casco de seguridad.

“En el caso de los pasajeros se ha evidenciado que aquellos que utilizan el servicio de mototaxi suelen enfrentar problemas de higiene en los cascos, que pueden ser compartidos entre distintos usuarios. Esta falta de limpieza y mantenimiento adecuado puede generar reticencia”, puntualizó.

En todo caso lo cierto es que no usar este elemento de seguridad de forma adecuada expone tanto a conductores como a pasajeros a un mayor riesgo en la vía, por lo cual usarlo es un imperativo.

A masificar su uso
El DATT informó que aparte de los operativos de control también se hacen aulas móviles, acciones en vía y capacitaciones de la mano de la Agencia Nacional de Seguridad Vial con el fin de poner en conocimiento la norma sobre el uso del casco.

En este sentido, Ospina-Mateus sugirió reforzar estas acciones dejando claro que tanto los controles efectivos como la educación son fundamentales para que haya un cambio cultural.

“Hay que tener en cuenta que diferentes grupos de motociclistas pueden tener comportamientos distintos en relación al uso del casco. Según estudios científicos a nivel global, así como hallazgos propios de mis investigaciones en Cartagena, las mujeres, los propietarios de motocicletas, aquellos que utilizan motos de alto cilindraje, los que conducen por la mañana y entre semana, y los que realizan trayectos largos, tienden a cumplir más con el uso del casco. Por lo tanto, se deben diseñar estrategias específicas dirigidas a cada perfil de motociclista para maximizar su efectividad”, dijo.

La llegada de la pandemia agravó la problemática de no usar el casco en Cartagena.

Por último, manifestó que debe considerarse el tema de la higiene, el cual resulta importante para muchos usuarios que se niegan a usar el casco. “Es fundamental promover prácticas de limpieza y desinfección regular, así como incentivar la adquisición de cascos personales para evitar la propagación de enfermedades”, afirmó.

Si bien el casco es el elemento de seguridad obligatorio, el experto asegura que también debe pensarse el uso de otros implementos, tales como rodilleras, coderas y protectores de columna, los cuales también pueden minimizar el riesgo de accidentes. “Así mismo, el avance de la tecnología como los sistemas de airbags para motociclistas pueden ser una alternativa a considerar, ya que complementa la protección proporcionada por el casco”, sugirió.

Por el momento, el reto en Cartagena es tratar de masificar el uso del casco tanto en conductores como pasajeros, de tal manera que esto pueda reducir las cifras de fatalidad en siniestros viales que hoy lideran los motociclistas.

La norma

Las condiciones mínimas que establece la Resolución No. 23385 de 2020 para el uso del casco son:

1. La cabeza del motociclista (conductor y/o acompañante) debe estar totalmente inmersa en el casco y el sistema de retención debe estar asegurado por debajo de la mandíbula inferior, sin correas rotas ni broches partidos e incompletos.

2. No se podrán portar sistemas móviles de comunicación o teléfonos que se interpongan entre la cabeza y el casco, excepto si son utilizados con accesorios o equipos auxiliares que permitan tener las manos libres.

3. En el caso de cascos con cubierta facial inferior movible, esta siempre debe ir cerrada y asegurada durante el tránsito, de tal manera que ofrezca protección a la cara del motociclista (conductor y/o acompañante).

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