Cartagena


Verena Hernández Ponce, una mujer valiosa a la que asesinaron

La arquitecta se conoció con su presunto feminicida, Devany Beleño Caamaño, en Pinillos. En la familia de ella nunca terminó de ‘caer bien’.

A los dos años de nacida, Verena Hernández Ponce fue operada del corazón. Su madre, que siempre ha sido muy devota, la nombró en honor a la Madre Bernarda, cuyo nombre real es Verena Bütler.

La mayor de un hogar conformado por una hermana más, un hermano y su madre, no supo lo que fue crecer con un papá porque él los abandonó. Con los años, sin embargo, sería Verena quien instaría a su madre a recobrar la relación con su padre y volver a unir el núcleo familiar por un tiempo, sin rencores y haciendo gala de un corazón puro, que perdonaba. Lea: Mujer fue asesinada, al parecer, por su esposo en el barrio Zaragocilla

Incansable trabajadora, también se hacía cargo de su madre para retribuir el esfuerzo con el que la crió. “Ayudaba a su familia, a su hermano en lo que podía, a su abuela. Verena pasó mucho trabajo para lograr ser quien fue. Pasaron hambre, necesidad para ella poder graduarse”, dice un familiar cercano.

Aunque nació en El Carmen, se mudaron a Barranquilla para que Verena pudiera estudiar Arquitectura en la Universidad Autónoma del Caribe. Su bondad es lo que más extrañan sus familiares. El mundo perdió a una gran mujer, que se enamoró del sujeto equivocado.

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“Trabajadora, echada pa’ lante, muy creyente en Dios. Con un carácter sólido, sin extravagancias, humilde. Verena tenía siempre confianza en la fe, tanto que mantuvo a su hija encaminada en el fervor a Dios”, manifiesta una familiar cercana.

El sentido de la responsabilidad de Verena, de 44 años, era admirado por sus compañeros de trabajo en la Secretaría de Planeación de Cartagena; laboró en la Gobernación de Bolívar, en muchas empresas importantes de Colombia y siempre se destacó por su profesionalismo. Lea: Alcaldía de Cartagena rechaza y lamenta feminicidio de servidora pública

Una pareja posesiva

Verena era muy hermética en su vida personal.

“Efectivamente, sabíamos que este hombre, Devany Beleño, y Verena tenían una relación amorosa a partir de un trabajo que ella fue a hacer en el sur de Bolívar. Eso fue a partir de la pandemia”, aclara la fuente.

Del joven de 22 años no sabían mucho más que el hecho de que Verena misma fue quizás la que lo impulsó a estudiar en Cartagena, abriéndole las puertas de su hogar. Se conocieron en Pinillos y en la familia de ella nunca terminó de ‘caer bien’.

Siempre se veían los sesgos de inconformismo de él, a ella no se le podían acercar los amigos, los primos, porque era muy celoso. Si ella salía, el teléfono era sonando todo el tiempo y si ella no contestaba, él llamaba a alguna amiga de ella”.

Familiar de Verena.

Devany Beleño Caamaño está señalado de asesinar a Verena Hernández Ponce y herir a la hija de ella, de 14 años, en un apartamento del barrio Zaragocilla, en Cartagena. Lea: Dan de alta a presunto feminicida de Verena y juez lo manda a la cárcel

“Siempre se veían los sesgos de inconformismo de él, a ella no se le podían acercar los amigos, los primos, porque era muy celoso. Si ella salía, el teléfono era sonando todo el tiempo y si ella no contestaba, él llamaba a alguna amiga de ella”.

Beleño, procesado por el crimen, no se sentía cómodo en las reuniones familiares de su expareja; incluso, en algunas ocasiones, Verena, tras salir con él, se devolvía sola a casa “porque él la hacía sentir mal”.

“Peleaban e incluso se refería a ella con palabras soeces, minimizantes y denigrantes que hoy se han normalizado en las relaciones tóxicas. En mi familia muchas veces le preguntaron a ella que si necesitaba ayuda, que se separara de él, que lo alejara de su vida y la de su hija. Ella decía que no, que eso le daba miedo”, cuenta la familiar de la fallecida arquitecta.

Acá se habla de una brecha de edad que no es relevante, los dos eran personas adultas. Y él la asesinó, pero no se habla como tal del crimen. No victimicemos al victimario (...)”.

Familiar de Verena.

“Supimos que cuando ella le mencionaba el tema, Devany le decía que entonces él se iba a quitar la vida, que se suicidaba”. Esta especie de chantaje, sumado al amor que le tenía Verena, fue lo que al parecer hizo que no terminara la relación de forma definitiva.

“Durante la velatón, varias personas nos dijeron que los padres de él iban al apartamento, sabían de la relación (...) Verena tenía defectos, como todos, y eso no le quita lo buena persona que era. Y tampoco le da derecho a otra persona a quitarle la vida. Es triste, es doloroso y frustrante”, comenta la fuente. Lea: “Ni una más”: con velatón rechazan feminicidio de Verena Hernández

“El tema de la violencia creo que viene de educación, de cómo nos enseñan a querernos y a querer a otra persona. Si ya alguien empieza a cuestionarte, a revisarte el celular, eso raya en lo negativo, pero la gente no percibe esas cosas”, agrega.

Verena sentía ese afán por irse cuando él la llamaba, de correr.

Un llamado

Verena era maltratada de forma silenciosa.

“Las mujeres estamos expuestas al maltrato de los hombres”, dice la familiar. “Ella alcanzó a decirle que se fuera del apartamento”, indica. Lea: Asesinan a otra mujer en su casa: son 3 feminicidios en Bolívar en 15 días

“A las mujeres nos reducen a que no tenemos derecho a salir de parranda, a tener amigos, es un llamado a la solidaridad porque las mismas mujeres nos atacamos. Las mujeres han sido las que más comentan cuando se da el caso de un feminicidio. Diciendo que ella era la culpable. Acá se habla de una brecha de edad que no es relevante, los dos eran personas adultas. Y él la asesinó, pero no se habla como tal del crimen. No victimicemos al victimario y no tengamos miedo de decir ‘me están maltratando’, de denunciar”, resalta por último la familiar de Verena.

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