Cartagena


“Volví al edificio sabiendo que puede desplomarse”: víctima de los Quiroz

A raíz de la manifestación hecha por varios copropietarios de apartamentos en edificaciones construidas por la familia Quiroz, se evidenció que algunos han vuelto a esos lugares a pesar de estar declarados en alto riesgo de colapso.

NÉSTOR CASTELLAR ACOSTA

26 de agosto de 2021 12:00 AM

Las conclusiones del estudio de vulnerabilidad sísmica realizado al edificio Tsalach por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia fueron tajantes: es un proyecto inviable, calificado como no habitable y en alto riesgo de colapso.

Esta es una de las 16 edificaciones construidas de manera irregular por la familia Quiroz en diversos barrios de Cartagena, que salieron a la luz pública a raíz del desplome de Portales de Blas de Lezo II en abril del 2017 que dejó como saldo a 21 obreros fallecidos.

A partir de ese momento comenzó el calvario para más de 230 familias que habitaban con anterioridad esas 16 construcciones, las cuales hasta el momento siguen con zozobra, algunas viviendo en otros sectores y librando una lucha periódica para que el Distrito les responda por los subsidios de arriendo a los que tienen derecho tras la orden impartida en febrero del 2018 por el Juzgado Tercero Penal Municipal con funciones de Control de Garantías.

Han sido más de tres años en los que estas decenas de familias han esperado soluciones de fondo, sin tener certezas sobre su futuro y sin saber qué pasará con los apartamentos que con tantos esfuerzos les compraron a los Quiroz.

El martes pasado, 24 de agosto, nuevamente varios de ellos se fueron a los bajos de la Alcaldía de Cartagena a reclamar el pago de dichos subsidios de arriendo, alegando que en todo el 2021 no habían recibido un peso. “Hace cuatro años abandonamos los edificios y estamos pagando arriendos, peleando con los bancos, con las empresas de servicios públicos”, sostuvo Jonathan Lorduy, manifestante. (Lea: Víctimas de los Quiroz reclaman pagos, Distrito investiga si hay ocupantes en los apartamentos).

La respuesta de la Alcaldía tras esa protesta también fue contundente: “Se han encontrado situaciones particulares en algunas edificaciones, en donde, pese a que los titulares de los subsidios han declarado bajo juramento que sus inmuebles están desocupados, terceros se encuentran habitando los apartamentos y se proclaman propietarios de estos, razón por la cual en este momento es inviable proceder con los pagos”.

Los 16 edificios declarados en riesgo sumaban alrededor de 220 familias, pero de esas el Distrito solo reconoció como víctimas a 118. Esas familias están padeciendo por el abandono y la indolencia de la Alcaldía”.

Javier Doria, abogado

Viven sin agua, sin luz, sin gas

El Universal visitó ayer el mencionado edificio Tsalach, en el Alto Bosque, uno de los ocho que fueron desocupados por sus habitantes para darle paso a los estudios de la Universidad Nacional. Allí, pese al dictamen estructural, nos encontramos a la señora Carmen Romero y sus hijos. Ella es la única que retornó al edificio, afirma que lo hizo en el 2020 en medio de la pandemia al no tener más recursos para seguir pagando arriendo.

Dice que alcanzó a entregar 100 millones de pesos de los 230 que costaba la propiedad, los cuales eran el resultado de muchos años de ahorro. Es la única de los 17 copropietarios que se devolvió y aunque no cuenta con ningún servicio público, afirma que no tiene más dónde estar.

(Lea: Caso de edificios del ‘clan Quiroz’ sigue en manos de los jueces).

“Quedé en el aire, salí sin que me respondieran y volví en las mismas, incluso peor porque ya no había luz, agua ni gas. Los vecinos del barrio no nos quieren y metieron una tutela para que me sacaran, pero nadie sabe lo duro y difícil que es estar viviendo sin tomar agua fría, sin un abanico en las noches, sin poder cocinar, sin que mis hijos vean sus clases virtuales, sin un televisor, sin hacer un jugo, reutilizando agua, con las ventanas abiertas todo el día para que entre fresco, pero la necesidad lo obliga a uno a esto”, confesó la mujer, auxiliar de cocina.

¿Qué comen? ¿Cómo hacen para bañarse? ¿Cómo cargan un celular? Sus respuestas fueron sencillas y sin titubeos: “Me voy donde una amiga y allá cocino y les traigo a mis hijos, o si no me toca comprarla hecha. El agua la cogemos de la lluvia en un tanque que hay en el techo y tratamos de ahorrarla al máximo, cuando hay verano nos toca comprarla o reutilizar la de bañarnos para bajar el inodoro; la de beber toca comprarla y tomársela al clima. No tenemos televisor ni computador porque no hay forma de conectarlos a nada, los celulares se los damos a una cuñada que los carga en su trabajo y los trae cargados, así es que mis hijos pueden dar sus clases. Dormimos con las ventanas abiertas”.

“Volví al edificio sabiendo que puede desplomarse”: víctima de los Quiroz

La familia se vale de tanques y botellas para almacenar el agua. //Fotos: Aroldo Mestre

En el Tsalach, antes que Carmen regresara y cambiara las cerraduras, hubo hurtos y varios de los apartamentos fueron desvalijados. Esto, debido a que tampoco se cumplió con la orden del juez de garantizar vigilancia privada las 24 horas.

Carmen revela que a ella no alcanzaron a darle las escrituras de la vivienda, igual que a varios de los compradores, pero sí dice tener el acta de entrega que certifica que es la legítima dueña. “Estoy peleando la posesión, busqué ayuda en la Defensoría del Pueblo y estoy esperando que me respondan. La petición que le hago a la Alcaldía es que nos de una solución, sea con una reubicación o garantizándonos el subsidio de arriendo”, puntualizó la mujer.

Este medio conoció que en efecto, en varios edificios evacuados hay personas viviendo incluso con servicios públicos reconectados.

(Lea: ¡Recuerde! Este es el recorrido de la protesta de este jueves en Cartagena).

En el plantón del martes, el abogado de varias familias afectadas, Javier Doria, recalcó que muchas de esas viviendas están invadidas por terceras personas, desconocidas, y que el Distrito tiene conocimiento pero a pesar de las denuncias penales presentadas y al requerimiento a las Inspecciones de Policía para que actúen de forma inmediata, no ha habido avances.

Entre tanto, muchos de los copropietarios que no han regresado, como los que se plantaron y bloquearon las vías del Centro hace dos días, siguen esperando los pagos de los subsidios de arriendo, que en todo el 2021 no han recibido.

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