En mayo de 2022 Marte sufrió un seísmo de magnitud 4,7, cuyas vibraciones se sintieron en todo planeta durante al menos seis horas. El terremoto, provocado por enormes fuerzas tectónicas del interior de la corteza marciana, fue registrado por el módulo InSight de la NASA. Lea: Conozca la espectacular sombra que provocó el eclipse solar en América
Los datos del seísmo, recopilados y analizados por un equipo internacional liderado por la Universidad de Oxford, fueron publicados este martes (17.10.2023) en la revista Geophysical Research Letters.
Dado que su señal sísmica registrada por la sonda era similar a la de anteriores terremotos causados por impactos de meteoroides, el equipo creyó que este evento (bautizado como “S1222a”) podría haber sido causado también por un impacto, y puso en marcha la búsqueda internacional de un nuevo cráter.
Mucho más sísmico de lo que se pensaba
Para estudiar esta enorme extensión de terreno (144 millones de km2), el director del estudio y profesor de la Universidad de Oxford, Benjamin Fernando, solicitó la colaboración de la Agencia Espacial Europea, la Agencia Espacial Nacional China, la Organización de Investigación Espacial de la India y la Agencia Espacial de los Emiratos Árabes Unidos.
Cada grupo examinó los datos de sus satélites en órbita alrededor de Marte en busca de un nuevo cráter o de cualquier señal que revelase un impacto (por ejemplo, la aparición de una nube de polvo en las horas posteriores al seísmo).
“Seguimos pensando que Marte no tiene ninguna placa tectónica activa en la actualidad, por lo que es probable que este suceso se debiera a la liberación de tensiones en el interior de la corteza marciana”, comentó Fernando.
El investigador cree que estas tensiones son el resultado de miles de millones de años de evolución, incluido el enfriamiento y la contracción de distintas partes del planeta a ritmos diferentes.
