El Juzgado Cuarto Penal Especializado de Bogotá condenó a 44 años de prisión al teniente coronel retirado del Ejército Alirio Antonio Ureña Ja-ramillo, por el delito de homicidio agravado, al comprobar su responsabilidad en la masacre de Trujillo, Valle, en donde fueron asesinadas y desaparecidas 342 personas entre los años de 1986 y 1994. De acuerdo con la sentencia proferida, el alto oficial realizó una alianza con un grupo paramilitar con la financiación de Henry Loaiza Ceba-llos, alias el “Alacrán”; Diego Montoya, alias “Don Diego”, e Iván Urdinola Grajales, para asesinar sistemáticamente a pobladores de Trujillo usando motosierras como método para sembrar el terror en la región. Los cadáveres, según las evidencias recolectadas, fueron arrojados a las aguas del río Cauca. INHABILITADO Asimismo el fallo condenatorio inhabilita a Umaña Jaramillo a 44 años para el ejercicio de derechos y funciones públicas, al mismo tiempo que lo obliga al pago de daños materiales y morales causados con la comisión del delito “en el monto equivalente a la suma de veinte mil gramos oro”. Según los señalamientos de la Fiscalía que rezan en el expediente, “miembros del Ejército Nacional llevaban a cabo ejecuciones extrajudicia-les y arbitrarias de personas presunta o verdaderamente vinculadas a los grupos guerrilleros”. En la sentencia, de 120 páginas, fueron absueltos por parte del juzgado el ex teniente de la Policía José Fernando Berrío, quien para el mo-mento de los hechos era comandante de la Estación de Policía de Trujillo, y el ex sargento Aníbal Álvarez Hoyos, quien hacía parte de la Sijín en Tuluá.
