En las instalaciones de la Escuela de Infantería, lugar donde se encuentra recluido por orden judicial, la misma que la condenó a 30 años de prisión por su responsabilidad en la desaparición de 11 personas en el Holocausto del Palacio de Justicia, el coronel en retiro Luis Alfonso Plazas Vega aseguró que “no existen personas desparecidas puesto que todas murieron a manos del M-19”.
Según el excomandante de la escuela de Caballería, las pruebas recolectadas a lo largo de su juicio “me permiten asegurar que los trabajadores de la cafetería fueron trasladadas al cuarto piso del Palacio y allí fueron fusilados por los guerrilleros”
Estas declaraciones las hizo durante la presentación de su libro “¿Desaparecidos? El negocio del dolor” en la cual, según él, se demuestra el “engaño jurídico” del que han sido víctimas los militares acusados de desaparecer a 11 personas durante la operación de retoma ocurrida el seis y siete de noviembre de 1985.
“Desaparecieron los cadáveres y no las personas, y es qué cómo explicar el hecho de que después de 20 años aparecieran los cuerpos en una fosa común del Cementerio Central de personas que se habían catalogado como desaparecidas, entonces por qué me están cobrando a unos desaparecidos que no están desaparecidos”, precisó.
Según uno de los capítulos de su libro, la única persona que salió con vida fue la guerrillera del M-19 Irma Franco Pineda quien salió en la tarde del siete de noviembre del Palacio por miembros del Ejército y trasladada a la Casa Museo del Florero donde fue identificada como subversiva.
“Irma franco salió con vida pero no fueron mis tropas las que la sacaron del Palacio. Yo el segundo día estaba en reserva y al mando de la operación estaba la Escuela de Artillería. Yo no tengo nada que ver ahí”, manifestó el coronel, quien fue condenado el pasado 9 de junio a 30 años de prisión por el delito de desaparición forzada.
