Decidir el momento para morir sin padecer tratamientos que prolonguen la agonía de los pacientes que ya no tienen esperanza de vida, es lo que se busca con un proyecto de ley que ya hizo tránsito en la Comisión Séptima de la Cámara.
El representante Rafael Romero, autor de la iniciativa, manifestó que lo que se busca fundamentalmente es respetar la voluntad del paciente. “Que se cumpla su voluntad de no someterse a tratamientos innecesarios, a lo que llamamos encarnizamiento terapéutico, como se conocen los procedimientos que le prolongan su dolor y su muerte. Más bien lo que se le debe brindar son cuidados paliativos para mitigar su dolor y su sufrimiento, permitiéndole tener una muerte digna”, dijo.
El congresista aclaró que este proyecto no tiene nada que ver con la eutanasia, ni con la muerte asistida y que lo único que se busca en este caso es garantizar un final de la vida que no sea tan traumático, ni tan doloroso, en caso de enfermedades irreversibles, incurables o en etapa terminal. “Lo que queremos es que la gente por su propia voluntad rechace ser sometido a tratamientos innecesarios que, desafortunadamente, no solo afectan la vida del paciente desahuciado, sino de su entorno familiar”, agregó el autor de esta iniciativa que pasará, en los próximos días, a segundo debate en la plenaria de la Cámara.