A través de una carta de intención, la Iglesia Católica se comprometió a dar a conocer la ley de víctimas y restitución de tierras en las regiones, y apoyar la documentación de los casos de las víctimas que lleguen a los estrados judiciales.
El documento lo firmó el director nacional de Pastoral Social, monseñor Héctor Fabio Henao, y el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, quien está a la cabeza de esta ley que busca restituirles los derechos a las personas que fueron desplazadas y despojadas de sus predios a causa del conflicto armado.
Con la firma de la carta, La Iglesia Católica se puso a servicio del Gobierno para que las víctimas, que están en los lugares más apartados del país, conozcan los alcances de la norma, sepan cuáles son sus derechos y cómo pueden reclamarlos.
El Ministro explicó que el acuerdo también permitirá que los obispos puedan cooperar en el proceso de documentación de los casos de despojos de tierras, para que puedan llegar con argumentos ante los jueces agrarios que serán los encargados de validar la información para saber si se debe hacer una reparación.
Según Restrepo, la intención es que los casos puedan llegar bien documentados ante los jueces para que se proceda en favor de la víctima, y en esto la Pastoral Social entrará a jugar un papel de cooperador.
Restrepo resaltó el rol que ha jugado la Iglesia Católica, el primer organismo en denunciar a través de sus obispos la situación de desplazamiento y despojo de tierras en zonas apartadas del país donde la presencia de la iglesia ha sido una constante.
El jefe de la cartera de la Agricultura explicó que precisamente se firmó este acuerdo con la Iglesia Católica porque los obispos conocen muy bien los alcances de la ley de víctimas y restitución de tierras, y en las regiones pueden ayudar con la divulgación de sus alcances.
Restrepo dejó claro que con esta alianza se busca hacer una buena aplicación de la ley para que sea un elemento que aporte a la solución del conflicto armado en Colombia, que tiene sus bases profundas en la disputa de tierras, una lucha agraria que ha durado décadas sin resolverse.
Por su parte, monseñor Henao explicó que la Iglesia tiene otra tarea adicional y es lograr que la comunidad reencuentre su proyecto de vida. “Si la restitución no está acompañado de un proceso para hacer de nuevo un proyecto de vida comunitario y personal no funcionará. Se requiere capacidad de aceptar a otros que están en el terreno y de construir entre todos un futuro deseado”, dijo monseñor.
