El Grupo de Ortopedistas y Traumatólogos de la IPS Saludcoop, denunció que sin mediación ni licitación el interventor de la entidad contrató una clínica de un amigo personal que tendría el monopolio de los servicios.
Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Pereira, Cúcuta, Manizales, Cartagena, Tunja, Santa Marta, Barranquilla, Yopal, San Gil, Villavicencio, Popayán, Pasto, Apartadó, Armenia, Montería, Valledupar, Riohacha, Neiva y Florencia fueron las ciudades en donde el gremio aseguró que se presentaron dichas irregularidades.
De acuerdo con lo anterior, indicó que este sector cuenta con un amplio portafolio de servicios en sus casas ortopédicas de todo el país, las cuales cuentan con productos nacionales e importados de acuerdo con las necesidades de cada paciente, “sin embargo, afirma que ahora todo el control estará en una sola empresa”.
“Diferentes irregularidades se vienen presentando con el modelo de Intermediación para la prestación del servicio de Ortopedia y Traumatología para los usuarios de Saludcoop EPS”, denunció el Grupo de Ortopedistas y Traumatólogos de la Corporación IPS Saludcoop, con el fin de “dar a conocer a la Opinión Pública esta situación”.
De acuerdo con lo anterior, argumentan que la intervención de Saludcoop EPS, en cabeza del doctor Guillermo Grosso, “ha decidido retirarle la prestación de los servicios de Ortopedia, Traumatología y Cirugía de mano a la Corporación IPS Saludcoop a partir del primero de agosto y que hace parte de su red propia de servicios”.
Además, asegura que ha contratado sin ningún tipo de mediación ni licitación con Carlos Eduardo Medina González, “su amigo personal”, quien es gerente de la Clínica Orthohand, a través de una unión temporal registrada en abril de 2015, denominada Hospital Madre Laura IPS UT.
“No es la primera vez que esto sucede, pues ya existían negociaciones previas con otras empresas en las que el doctor Grosso ha favorecido a su amigo Carlos Medina (ARL Positiva y ARL Equidad), con contratos millonarios”, puntualizan.
En un comunicado, el Grupo explicó otro caso, según el cual “el material de cirugía utilizado en la Corporacion IPS Saludcoop a nivel nacional mueve aproximadamente cinco mil millones de pesos mensuales, cifra nada despreciable”.
Sostiene que este material está contratado en un gran porcentaje con la casa ortopédica Cortical de “la cual es gerente Marcia Cristina Lima Amorim, esposa de Carlos Medina y amiga de Guillermo Grosso, y que a partir de esta contratación dicha firma tendría la exclusividad absoluta del negocio”.
A propósito del tema, resalta que de esta subcontratación, no solo quedarán descubiertos los pacientes de la EPS, sino que además “se dejará sin trabajo aproximadamente a 100 ortopedistas y a sus familias, que trabajan directamente con la Corporación”.
Según los especialistas, la calidad de la atención se verá afectada, ya que antes “nos habían brindado las herramientas necesarias para mantener estos altos estándares de nuestras cirugías y el posicionamiento de las clínicas del grupo, al tener varias opciones a través de casas ortopédicas con productos nacionales e importados de acuerdo a las necesidades de nuestros pacientes”.
Finalmente, comunicaron que a esto se suma que el “personal de soporte técnico no tiene el adecuado entrenamiento para la utilización de los implantes ofertados, hechos que afectan la autonomía médica y obligan al especialista a trabajar con elementos en muchos casos no indicados para resolver la patología del paciente”.
RESPONDE SALUDCOOP
Frente a dichos señalamientos, la EPS Saludcoop respondió que el retiro del contrato de estos servicios obedeció a que la empresa prestadora de salud sólo puede contratar hasta el 30 por ciento con su propia red.
Indicó, además, que dicho contrato suscrito con la IPS Madre Laura, en unión temporal con la Clínica Ortohand, se firmó siguiendo las normas generales y específicas del Sistema de Seguridad Social en Colombia y el manual de contratación de la EPS.
Finalmente, la EPS agregó que no tiene intervención, injerencia ni control sobre los procesos de la Corporación IPS Saludcoop, ni la situación laboral de sus ortopedistas.
