El martes la Fiscalía General de la Nación dio a conocer una noticia histórica para tres familias, que durante 30 años no sabían el paradero de sus víctimas, tras la identificación de los restos de sus seres queridos. Pero ahora dos familias viven los mismo, al saber que los restos que un día les fueron entregados no corresponden.
El fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre, explicó que los restos de Cristina del Pilar Guarín Cortés fueron encontrados en los que se creían pertenecían a María Isabel Ferrer, quien ahora figura como desaparecida.
Sofía Velásquez Ferrer, es la hija de María Isabel Ferrer, asegura tiene que vivir su proceso desde cero, al conocer que lloraron unos restos que no pertenecen a los de su madre.
Velásquez Ferrer tenía 22 años cuando ocurrieron los hechos y la última vez que supo de su madre, estaba dentro del Palacio de Justicia.
- ¿Cuál es su sensación tras conocer la difícil noticia?Siento que en este caso hubo un gran engaño por parte del Estado, que debería proteger y ayudar a los ciudadanos y hasta hoy me doy cuenta de esa gran mentira, tengo dolor y tengo rabia.Después de 30 años saber semejante noticia, no tiene presentación.
- ¿Qué hacía su mamá cuando ocurrieron los hechos?Ese día ella fue al centro de la ciudad a una oficina de una amiga suya, en el Palacio de Justicia, y cuando trató de salir ya no pudo. Tuve una conversación con ella cuando estaba dentro del Palacio, y me dijo que no podía salir, y que no sabía lo que estaba pasando.A mí me dieron un documento en 2009, donde certificaba que los restos si pertenecían a mi mamá y que ella había fallecido en esos hechos.
- ¿Cómo recuerda a su madre?Mi mamá era ama de casa. Tenía 54 años cuando ocurrieron los hechos y era una mujer sana, muy tranquila, que se preocupaba mucho por su hogar y por su familia.En esos días mi mamá tenía previsto hacer un viaje el 9 de noviembre, para ir a saludar a mi abuela por su cumpleaños a Cartagena.
- ¿Qué hará ahora para encontrar los restos de su madre?Empezamos el proceso desde cero, vamos a volver a repetir esta situación, como lo es perder a mi mamá, es volver a tener la incertidumbre, no sé en dónde buscarla. La última vez hablamos telefónicamente, cuando estaba en el Palacio de Justicia, pero ¿ahora qué hago? ¿Dónde la busco?Yo quiero saber la verdad, yo quiero que me digan el paradero de mi mamá.Ahora los familiares que saben el paradero de sus familiares están tranquilos, nosotros ahora en una total incertidumbre después de 30 años.
- ¿Quién le notificó la noticia?Me enteré por los medios, nadie hasta el momento se ha acercado a decirme que los restos no corresponden a los de mi mamá.Fuimos al Cementerio Central ha llorar a unos restos que no eran de mi mamá, durante 30 años, le llevamos flores, le oramos y ahora estamos junto a mi familia en un limbo.
