Las autoridades sanitarias de Estados Unidos intensificaron el seguimiento a posibles casos de hantavirus tras elevar a 41 el número de personas bajo vigilancia epidemiológica por riesgo de contagio. La mayoría de los monitoreados fueron catalogados como contactos de alto riesgo y recibieron recomendaciones para permanecer en sus casas y evitar contacto con otras personas durante un periodo de 42 días.
El coordinador de la respuesta de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), David Fitter, explicó que la medida busca reducir la posibilidad de transmisión y facilitar la detección temprana de síntomas. “A la mayoría de las personas afectadas se les ha recomendado permanecer en casa y evitar el contacto con otras personas durante un período de monitoreo de 42 días”, señaló. Lea: EE. UU. revela cuál es el riesgo real del hantavirus para la población
Según detalló el funcionario, las personas bajo observación están divididas en tres grupos. El primero corresponde a pasajeros repatriados del barco MV Hondius que actualmente permanecen en Nebraska y Atlanta. El segundo incluye viajeros que ya habían regresado a sus hogares antes de que se detectara el brote. El tercero está compuesto por personas que pudieron estar expuestas durante vuelos en los que se identificó un caso sintomático.

Aunque los CDC consideran que gran parte de los contactos representan un riesgo elevado, el gobierno federal aclaró que no impondrá cuarentenas obligatorias. Fitter indicó que las autoridades sanitarias prefieren mantener un esquema de cooperación voluntaria con los afectados.
CDC mantiene monitoreo por posible brote de hantavirus
El funcionario sostuvo que el seguimiento se desarrolla bajo criterios científicos y epidemiológicos. “Nuestro enfoque se basa en el riesgo y la evidencia. Estamos trabajando en estrecha colaboración con los pasajeros y los socios de salud pública para garantizar la vigilancia y el acceso rápido a la atención médica en caso de que presenten síntomas”, afirmó.

Además, destacó que las autoridades buscan equilibrar las medidas sanitarias con el bienestar de las personas monitoreadas. “Comprendemos que estos pasajeros ya han pasado por una experiencia difícil, y este enfoque coordinado refleja nuestro respeto por ellos como socios para mantener su seguridad y la de sus comunidades”, agregó.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses continúan realizando vigilancia activa mientras evalúan la evolución de los posibles contagios relacionados con el brote detectado en los pasajeros del MV Hondius.
