Por: Juan Diego Restrepo E.*
Frente a la muerte, son muchas las reacciones de los vivos y una de ellas se expresa a través de los epitafios, esas losas de cemento, yeso o mármol en las que se escriben mensajes de literatura que sirven para llevar el duelo. Al estudiarlos, los investigadores ven algo más allá: “Los epitafios se constituyen en discursos de la muerte y el dolor que revelan muchos elementos de la memoria social y la cultural de los sujetos y de la cultura colombiana”, aseguran.
La conclusión hace parte de Epitafios colombianos: representaciones discursivas del duelo, una investigación que adelantaron en diversos cementerios del país y durante un año Nevis Balanta Castilla, David Navarro Mejía y un grupo de estudiantes del Grupo Lenguaje y Tecnología (Lente) de la Facultad Tecnológica de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en Bogotá.
Equipados de conceptos teóricos sobre los llamados géneros cortos, definidos como composiciones breves que, además, incluyen refranes, dichos, proverbios, albures, eslóganes, consignas, lemas, grafitis y dedicatorias, los investigadores visitaron camposantos en las ciudades de Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cartagena, Medellín, Quibdó, Tunja y Carmen de Apicalá (Tolima), con el fin de recolectar material de análisis que, a su vez, fue utilizado para realizar el video documental La poesía del Adiós con el apoyo del cineasta Alejandro Gómez y bajo la dirección de la profesora Balanta.
Uno de los hallazgos de esta investigación determina que los mensajes en los epitafios son más personalizados en aquellos cementerios de poblaciones pequeñas y, en contraste, los llamados parques-cementerios en las grandes ciudades se caracterizan por una alta despersonalización y desaparición paulatina del epitafio. Al respecto, los investigadores consideran que este tipo de camposantos “niegan de manera sistemática toda posibilidad de expresión personal en el diseño de las lápidas o en la decoración de las mismas” con el argumento de la restricción de espacios o de conservación de la uniformidad de las tumbas.
Los análisis de aquellos epitafios que cumplen con el concepto de género corto permitieron establecer que “actúan como expresiones del duelo, en muchos casos literarias y elegíacas”.
La investigación también caracterizó estos elementos mortuorios. Se destaca, por ejemplo, la permanencia, pues a los epitafios se les considera de larga duración, a diferencia del grafiti, que no tiene esa garantía, entre otras razones por su carácter clandestino.
Además, resaltan su simbología y estética, lo que contribuye a la personalización del mensaje. Imágenes religiosas, políticas, afectivas y hasta futboleras, se observan en las lápidas de las tumbas en algunos cementerios.
Por el grado de personalización, los epitafios hallados son individuales y colectivos, según la disposición de las tumbas: “hay algunas en forma de mausoleos que agrupan varios fallecidos y se caracterizan en muchos casos por contener leyendas para todos los que allí reposan”. Sin embargo, la tendencia es que las notas fúnebres son individuales y corresponden a personas con quien se tuvo una relación generalmente familiar y muy afectiva.
Si bien los epitafios hacen parte de los componentes fúnebres, sus mensajes no siempre expresan dolor. Los investigadores hallaron algunos humorísticos, como por ejemplo, “cuidado me pisan” o “por fin duerme sola”. Están aquellos que recurren al lenguaje poético que, a su vez, se convierte en un medio para elaborar el duelo: “No tuve tiempo de decirles adiós porque la prisa del viento fue más rápida que mis deseos”. Y también los hay de carácter deportivo, con toda su simbología exhibida en la lápida: “En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea. Hasta siempre comandante”, frase famosa del Che Guevara dedicada a un hincha del equipo Santa Fe por sus parientes o amigos.
En conclusión, dicen los investigadores, las lápidas en los cementerios populares “se constituyen en una manera de revivir el fallecido, lo que le permite a la familia realizar los ritos fúnebres correspondientes y realizar el duelo de manera más explícita”.
*Versión periodística del texto Epitafios colombianos: representaciones discursivas del duelo, escrito por Nevis Balanta Castilla, David Navarro Mejía del Grupo de Investigación Lenguaje y Tecnología (Lente). Facultad Tecnológica de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.

