Con un comunicado, RCN dio su versión sobre la polémica originada a raíz de la cancelación del programa de Pirry, supuestamente por la investigación que el equipo adelantaba sobre el presidente del Senado Mauricio Lizcano. (Lea aquí:Pirry aclara por qué su programa fue cancelado)
Luego de que la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) denunciara al senador ante la Corte Suprema de Justicia, para que se investigara si este incurrió en el delito de abuso de autoridad, el canal cuestionó el proceder de la FLIP al afirmar que nunca se comunicaron con ellos para preguntar las causas de lo que había pasado.
Altos costos del programa, la estructura de la parrilla, desempeño, entre otros, son algunos de los motivos por los que se tomó la decisión de no continuar con el programa, según argumenta RCN.
Este es el comunicado completo:
1. Para RCN habría sido justo y transparente que la FLIP, en su importante calidad de defensor de la libertad de prensa y de expresión, antes de expedir su comunicado, hubiera aplicado el principio fundamental del equilibrio informativo, consultando la versión de RCN sobre la decisión tomada, lo cual lamentablemente no sucedió.
2. RCN, como cualquier medio de comunicación, es libre de tomar las decisiones que considere pertinentes y convenientes para estructurar su parrilla de programación. No compartimos la opinión que expone la FLIP en su comunicado, según la cual las razones expuestas por RCN son insuficientes, cuando ni siquiera la FLIP acudió a RCN para conocerlas. En efecto, RCN tuvo en cuenta para la misma, factores como los altos costos del programa en las condiciones actuales de mercado; la estructura de la parrilla de programación de hoy y el desempeño de la última temporada del programa de Pirry, frente al comportamiento en audiencia de los actualmente al aire, y en su discrecional facultad, decidió no programarlo. Esta decisión no puede ser objeto de cuestionamiento alguno, porque de lo contrario, se estaría intentado obligar a un medio a emitir contenidos que en el ejercicio de su libertad de expresión y de información decidió no programar, lo que resulta inaceptable.
3. A pesar de que la FLIP nunca consultó la versión de RCN, consideramos importante aclarar que la Presidencia del Canal nunca tuvo conocimiento sobre ninguno de los contenidos e investigaciones que estuviera desarrollando el equipo periodístico del programa y menos aún sobre la investigación relacionada con el Presidente del senado, Mauricio Lizcano. Pirry siempre ha manejado de forma independiente sus investigaciones y él mismo, en diferentes medios de comunicación, ha declarado en múltiples ocasiones que en RCN jamás lo han censurado. Desde este programa se han realizado denuncias sobre todos los sectores, temas y partidos políticos, situación de fácil verificación en los archivos fílmicos de RCN y de la cual el mismo Pirry puede dar fe.
4. Desde la Presidencia de la compañía, jamás se sostuvo conversación alguna con Pirry sobre los temas que pensaba tratar en sus programas, porque ha sido pilar fundamental de este medio de comunicación, no intervenir en los contenidos informativos y de opinión.
5. RCN rechaza y lamenta que un organismo garante de la libertad de prensa haga afirmaciones sin fundamento, basado en rumores y elucubraciones sin tener el sustento y respaldo de todas las fuentes involucradas en este caso, poniendo en entredicho el prestigio y trayectoria de un medio de comunicación serio y con una larga tradición en la independencia del periodismo y en la defensa de la libertad de expresión, a la cual RCN como medio de comunicación también tiene derecho.
