El presidente Gustavo Petro se pronunció en la noche de este martes ante las declaraciones de su homólogo de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien le pidió no confundir de “persecución penal” la investigación que la Fiscalía de su país le está haciendo al ministro de Defensa colombiano, Iván Velásquez.
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Luego de que Petro respaldara al ministro Velásquez y asegurara que Colombiana nada tenía que hacer con Guatemala si ese país “insiste en apresar hombres justos”, el mandatario Giammattei fue enfático en que las diferencias entre ambos países debían resolverse de manera diplomática para evitar que los conflictos se agraven.
“Voy a dejar que el presidente Petro siga cometiendo el error de un guerrillero, pero que es poco político. No voy a caer en el juego. Las diferencias entre las naciones deben ser resueltas por la vía diplomática para evitar que los conflictos escalen después a lugares donde ya es difícil salir”, manifestó el mandatario guatemalteco.
Al respecto, el presidente colombiano insinuó que Giammattei no tenía cordura porque, según dijo, tenerla es luchar contra la corrupción, dejando así claro que considera que la posición de Guatemala hacia el ministro Velásquez va en contra de esa línea.
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Petro, incluso, aseguró que la historia de ambos países está marcada por genocidios y que a ese final llevan a la sociedad aquellos que permiten que la mafia se apodere del Estado. “Los cuerdos no llevamos las sociedades al matadero”, escribió el Mandatario en Twitter.
“Cordura en política significa luchar contra la corrupción. Quienes permiten que la mafia se apodere del estado solo conducen a la sociedad a al genocidio. La historia de Guatemala y Colombia están llenas de genocidios por entregar el estado a las mafias”, precisó Petro.
200 años de relaciones entre ambos países
En sus declaraciones, el presidente de Guatemala argumentó que tras más de 200 años de relaciones diplomáticas, culturales y de cooperación “tirarlas al traste por un proceso de investigación que ni siquiera se sabe en qué va terminar es un absurdo”.
“Confío en que alguien le aconseje a Petro. Si el tiene una duda para eso están los cancilleres, las misiones diplomáticas, el poder a través de nosotros abrir el diálogo con las personas que llevan al cabo las investigaciones, porque a mí me agarraron por sorpresa”, dijo.
Pero “salir despotricando no beneficia a nadie, ni a él mismo”, concluyó Giammattei, que no quiso continuar la conversación sobre ese tema “para no cometer el error de ofender como nos ofendieron sin razón”.
“A veces en los temas en cuestión de relaciones entre países lo último que debe haber es una respuesta no pensada, no meditada. Si fuera así viviríamos en guerra todo el mundo”.
