Entre gritos de los miles de campesinos que asistieron este domingo al municipio de Tibú, en la convulsa región del Catatumbo, las delegaciones del Gobierno y del Estado Mayor Central (EMC), principal disidencia de las Farc, oficializaron el inicio de unas esperadas pero dilatadas negociaciones de paz con las que buscan poner fin al conflicto con este grupo armado formado por miembros de la guerrilla que nunca firmaron el acuerdo de 2016.
Tras unos días de incertidumbre y dudas sobre el inicio del diálogo de paz por los encontronazos entre ambas partes, las delegaciones se reunieron para sellar el inicio de este proceso, que se convierte en la segunda negociación de paz iniciada en Colombia en el último año.
Con varias horas de retraso -la convocatoria era a las 8 de la mañana y las actividades culturales previas a la instalación arrancaron pasadas las 12 del día-, la tensión fue creciendo en la cancha de fútbol donde ambas delegaciones reunidas no pronunciaron palabra ante el enfado de los asistentes.
La delegación del EMC fue la primera en llegar, con el jefe Andrey Avendaño a la cabeza, pero el que encabeza la del Gobierno, Camilo González Posso, tardó varias horas en aparecer, así como el Alto Comisionado para la Paz, Danilo Rueda, suscitando al público escepticismo de que el acto no se fuera a desarrollar. Lea aquí: Disidencias de las Farc realizaron retén ilegal y pintaron grafitis a vehículos
Una vez apareció Rueda, manifestó: “El cese al fuego pretende proteger primero la población, evitar el desangre innecesario de soldados, policías y guerrilleros”.
Varios líderes sociales recalcaron que las idas y venidas de las delegaciones no están transmitiendo confianza, y que están preocupados porque esto pondría en peligro las mesas de negociación.
Agregó el funcionario que “sus reclamos y exigencias siempre los escucharemos” y recordó que los cambios o se dan de un día para otro: “Son difíciles y complejos. Llevamos un año y dos meses sorteando múltiples dificultades. En Colombia se mata con hambre, con balas y con mentiras o engaños, pero este Gobierno es de la vida”. Lea también: Comandante de las Fuerzas Militares ordena acuartelamiento de tropas
De hecho, uno de los puntos más críticos de esta negociación es el decreto del cese al fuego, cuyos detalles no estaban definidos a pocos minutos de iniciar la instalación formal de la mesa, lo que generó amplia expectativa, pues supone el más largo de la historia de los procesos de paz en Colombia, con una duración de 10 meses.
Al respecto, el Estado Mayor Central de las Farc se habían pronunciado hace un par de días, asegurando que “sin decreto de cese al fuego no hay instalación de mesa” y recordándole al Gobierno su deber de “cumplir lo acordado”.
