Luego de que el presidente Gustavo Petro señalara como un golpe de Estado la determinación del Consejo Nacional Electoral (CNE) de abrir una investigación en contra su campaña electoral en 2022, miembros de la política colombiana y líderes del país se han pronunciados y han dado a conocer su postura.
Uno de los primeros en pronunciarse fue el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, quien pidió al mandatario respeto por las instituciones y a la Constitución de 1991.
Te puede interesar:
Elecciones presidenciales: ¿Quiénes podrán cobrar la reposición de gastos y quiénes no?
“El presidente Petro debería respetar la Constitución, la separación de poderes y a la Rama Judicial, puesto que tiene el deber de cumplir sus fallos y no incurrir permanentemente en desacato de sus decisiones”, dijo Vargas Lleras. Le puede interesar: Alocución presidencial: Gustavo Petro desmiente las acusaciones del CNE
El líder del Cambio Radical también señaló que “lo que empezó no es el golpe blando, sino la dictadura de Petro contra cualquier decisión judicial convocando a una movilización popular. ¡A eso estamos condenados!”.
Por su parte, Sergio Fajardo desestimó un golpe de estado al señalar que “Su delirio de persecución solo siembra caos y desestabiliza al país. No está de más recordarle que usted es el primer educador del país”.
Asimismo, el presidente del Congreso, Efraín Cepeda aseguró que “No puede ser un golpe de Estado una decisión de un cuerpo, llámese de justicia, organismo de control, el Consejo Nacional Electoral. Todos debemos respetar esas decisiones”.
El Canciller Luis Gilberto Murillo, en cabeza de varios altos funcionarios, salió en defensa del presidente Gustavo Petro al señalar que “En nuestro país existe una inviolabilidad del fuero presidencial que impide que el Presidente sea investigado por una entidad administrativa como lo es el CNE, así lo señala la Constitución Política y lo ratifica nuestra jurisprudencia”.
A esto se suma la reacción del representante a la Cámara por el pacto Histórico, David Racero, al señalar que “Ciegos de odio por el acabar con el proyecto del cambio, quieren llevarse por encima a la constitución y a la ley. Lo que no alcanzan a comprender es que sus golpes groseros y malintencionados tienen dos límites naturales, la verdad judicial y la voluntad popular. El golpe avanza a trancazos, pero el pueblo resistirá con paso firme”.