Aunque el impasse entre el Gobierno de Gustavo Petro y Donal Trump por la crisis migratoria, que incluso llevó a la suspensión de visas de Estados Unidos para colombianos, se resolvió tras acuerdos entre ambos presidentes, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras advirtió que la situación sigue siendo compleja para Colombia. Además, alertó sobre una posible descertificación del país en la lucha contra el narcotráfico.
En su columna semanal en El Tiempo, escribió que “yo creo, al contrario de lo anunciado por Murillo (Luis Gilberto Murillo saliente canciller), que el incidente no ha sido superado. A estas alturas toda la cooperación con Colombia está suspendida. Como si fuera poco, se anuncia que tampoco podrá operar la flota de helicópteros Black Hawk al servicio de nuestras Fuerzas Armadas y de policía. Hay que recordar que los helicópteros de origen ruso tampoco están operando por falta de mantenimiento”.
Y va más allá en su comentario sobre el complejo panorama, “probablemente en septiembre no seremos certificados en nuestra cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico. Sorprende que este año la hayamos recibido, después de haber llegado a más de 300.000 hectáreas de coca sembradas bajo la protección y el auspicio de la política del gobierno del cambio. Las consecuencias de esta decisión no se harán esperar. Y ahora se emite la orden ejecutiva de no negociar con terroristas. Además del Eln seguirán, seguramente, todos los demás grupos con los que se negocia la paz total. ¿Qué hará Petro para mantener abiertos esos diálogos con terroristas?”. Le puede interesar: Anuncian reapertura de sección de visas en Embajada de EE.UU. en Colombia

Indica además que “ante esta situación, Petro anuncia que “hay que seguir la pelea”. Cómo no se da cuenta de que 50 millones de colombianos no estamos ni queremos esa pelea. Que ninguno de sus hasta ahora amigos latinoamericanos lo acompañan, pues para estas bravuconadas no hay solidaridad ni nacional ni internacional”.
El escrito titulado “La mano negra”, el dirigente sostiene además que “ha hecho carrera, y con sobrada razón, la máxima de que todo lo que toca Petro lo destruye. Se ensañó con el sistema de salud y lo tiene ya al borde del colapso, acabó con el sector de la vivienda y también con el de infraestructura, en donde ya empezó a asfixiar los proyectos emblemáticos como el metro de Bogotá. Me haría interminable, pero cómo dejar de mencionar la guerra declarada al sector de los hidrocarburos, eléctrico y a la propia Ecopetrol. Pero hasta el domingo su larga mano destructora no había traspasado nuestras fronteras ni despertado la ira de nuestro principal socio y aliado internacional. Este episodio ha servido para refrescar la memoria en cuanto a la intensidad de nuestra relación, por no decir dependencia, en el frente económico, comercial, político y de cooperación en todos los ámbitos con los Estados Unidos. La más mínima fisura en esta relación afecta cientos de miles, millones de empleos en todos nuestros sectores productivos, y no solo de exportación, pues la mayoría de los insumos para nuestras industrias también tienen como origen USA. Las solas remesas que ingresan al país y que también fueron amenazadas representan más de 5.000 millones de dólares al año”. Lea también: Petro arremetió contra gobierno Trump: estas fueron sus duras palabras
Dice además que “lo cierto es que a estas alturas los colombianos nos preguntamos qué pudo haber motivado a Petro a impedir la llegada de los aviones, cuando bajo su gobierno ya habíamos recibido en estas mismas condiciones a 24.000 personas. Incluso los vuelos de esa noche ya habían sido autorizados. ¿Qué pasó en esos cuarenta minutos? ¿Por qué el súbito ataque de dignidad? ¿Qué le picó, como diríamos coloquialmente?”.

