La segunda jornada del juicio contra el expresidente Álvaro Uribe estuvo marcada por una intensa batalla legal entre la Fiscalía y la defensa, con la presentación de recusaciones, testimonios clave y cuestionamientos sobre la validez de algunas pruebas. Mientras en el interior del Centro de Servicios Judiciales de Paloquemao se desarrollaban las audiencias, en las afueras del edificio decenas de simpatizantes del expresidente, muchos de ellos militantes del Centro Democrático, ondeaban banderas y coreaban consignas en su apoyo.
El juicio, que cumplió su segundo día tras la primera sesión del viernes 7 de febrero, tiene como eje central la acusación de que Uribe habría enviado emisarios a diferentes cárceles del país para convencer a exparamilitares de que declararan en contra del senador Iván Cepeda, quien lo había señalado de la supuesta creación del Bloque Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). La Fiscalía ha insistido en que existen pruebas de que el abogado Diego Cadena, entonces representante legal de Uribe, buscó a testigos en prisión para favorecer al expresidente.
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El abogado de Uribe, Jaime Granados, rechazó las acusaciones y afirmó que su cliente es víctima de un proceso injusto. “No existen pruebas de que el doctor Uribe haya instruido a Diego Cadena para ofrecer dinero, beneficios u otras dádivas a testigos con el fin de que mintieran o guardaran silencio”, sostuvo. En la misma línea, argumentó que la visita de Cadena a Juan Guillermo Monsalve en la cárcel La Picota el 22 de febrero de 2018 no fue ordenada por Uribe y que no existió un intento de soborno.
Juan Guillermo Monsalve es considerado el testigo estrella del caso. La Fiscalía sostiene que Cadena intentó convencerlo de modificar su testimonio para favorecer al expresidente. La defensa de Uribe ha cuestionado la validez de sus declaraciones y ha alegado que el material probatorio, incluyendo grabaciones realizadas con un reloj dentro de la cárcel, habría sido manipulado.
“Mis presuntas víctimas, Monsalve y Deyanira Gómez, no enviaron esas grabaciones a la Corte Suprema de Justicia, sino que lo pasaron a una memoria (...) Hay un presunto delito de manipulación de la prueba”, denunció Uribe.
El exmandatario tomó la palabra para rechazar los señalamientos en su contra y reafirmó que no participó en ningún tipo de soborno. “No soborné ni mandé a sobornar testigos, no engañé a la justicia. En este juicio probaremos que hubo un juicio político en mi contra”, expresó. Además, defendió sus acciones afirmando que su intención era confirmar si, como se decía, Iván Cepeda había ofrecido beneficios a paramilitares para que testificaran en su contra.
“No es que yo haya ordenado un peregrinaje de cárceles para comprar testigos. Lo que hice fue un peregrinaje para pedir verificaciones en aras de la verdad”, aseguró. También señaló que “aquí se ha utilizado la mampara de los Derechos Humanos en la cárcel para decir que es una peregrinación para buscar testigos y ofrecerles beneficios para que me maltraten”.
En medio de la audiencia, la defensa de Uribe intentó apartar a la jueza Sandra Liliana Heredia, presentando una recusación por supuesta falta de imparcialidad. “Solicito permiso para hacer esa postulación en los tiempos que usted me diga”, indicó Granados, aunque negó que la petición tuviera un fin dilatorio. Sin embargo, la magistrada rechazó la solicitud de inmediato y defendió su actuación.
“No van crucificar a la suscrita por el cumplimiento de mis funciones. He ofrecido las garantías y sí me he equivocado, pues mi superior funcional efectivamente ha emitido las correcciones y, como es mi deber, las he acatado oportunamente. ¿Por qué? El único interés es, repito, resolver de una manera rápida la situación del señor Uribe Vélez que, como quiera que estamos frente a un proceso que está próximo a prescribir, me obliga a proceder de conformidad”, explicó el abogado defensor.
Una vez superada la recusación, la jueza permitió que la audiencia continuara con la fase testimonial. El primer testigo en declarar fue el senador Iván Cepeda, quien recordó una entrevista que sostuvo el 19 de agosto de 2011 con Pablo Hernán Sierra García, alias ‘Pablo Guerrero’. Según Cepeda, en esa conversación Sierra aseguró que Álvaro Uribe y su hermano, Santiago Uribe, fueron cofundadores del Bloque Metro, un grupo paramilitar. Este testimonio fue entregado a la Fiscalía como parte de la investigación contra el expresidente.
Tras la intervención de Cepeda, la defensa de Uribe solicitó suspender la diligencia alegando el desgaste de la jornada. En esta ocasión, la jueza accedió y reprogramó la continuación del testimonio para hoy a las 8:30 de la mañana.
El juicio contra Álvaro Uribe avanza en un contexto de fuerte polarización política y social. El expresidente enfrenta la posibilidad de una condena de seis a doce años de prisión, aunque de no emitirse una decisión antes del 8 de octubre, el caso podría ser archivado. Por ahora, el proceso sigue su curso y se espera que las próximas audiencias continúen revelando detalles cruciales para su desenlace.