El Gobierno Nacional anunció un refuerzo en las estrategias de seguridad en Cúcuta y su área metropolitana tras los recientes atentados perpetrados por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que dejaron al menos siete personas heridas y evidenciaron la fuerte presencia de grupos armados en la capital de Norte de Santander.
La ofensiva de la guerrilla, registrada entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves 20 de febrero, desató una crisis de orden público que llevó a las autoridades locales a decretar un toque de queda temporal. Como respuesta, el Gobierno envió una delegación de alto nivel a la ciudad, donde se llevó a cabo un consejo de seguridad que se extendió hasta la medianoche.
Tras la reunión, se anunciaron nuevas medidas para enfrentar la situación. Entre ellas, el refuerzo del pie de fuerza con la llegada de 82 uniformados de la Policía Nacional, además de un escuadrón de carabineros que buscará fortalecer la seguridad en las zonas más afectadas. Le puede interesar: Video: Así fue la explosión de carro bomba en peaje de Villa del Rosario
“Entendemos que estamos en un momento en el cual las medidas ordinarias no son suficientes para cubrir esa oleada terrorista que se ha venido presentando en el mes de enero”, afirmó Gustavo García, ministro del Interior encargado.
Adicionalmente, el plan incluye la asignación de 52 investigadores especializados que trabajarán de la mano con la Fiscalía para recolectar información clave sobre los hechos violentos y anticipar posibles nuevos ataques. “La Nación es superior a esas fuerzas oscuras que, mediante el terrorismo y la violencia, pretenden someter a los ciudadanos. Debemos estar unidos como nación y como departamento con nuestra Fuerza Pública: con nuestra Policía y nuestro Ejército, a quienes les debemos tanto”, agregó el ministro.
De acuerdo con el general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, los ataques del ELN coinciden con dos fechas emblemáticas para esa guerrilla: el aniversario de la muerte del cura guerrillero Domingo Laín Sáenz, ocurrida el 20 de febrero de 1974, y la consolidación del Frente de Guerra Urbano Nacional.
Advertencias sobre el control de grupos armados
El recrudecimiento de la violencia en la región no es un fenómeno reciente. Desde 2020, la Defensoría del Pueblo ha emitido varias alertas tempranas advirtiendo sobre la presencia y control de diversos grupos armados en Cúcuta, incluidos el Clan del Golfo y las disidencias de las FARC. La última alerta, publicada el 19 de diciembre de 2024, advirtió que “esta expansión, y lucha por el control territorial, está generando graves consecuencias para la población civil, que ha sido víctima de amenazas, secuestros, homicidios, desapariciones forzadas y otros actos de violencia”.
“La falta de una respuesta coordinada y efectiva entre ambos países ha permitido que estos actores operen con relativa impunidad, lo que perpetúa la violencia, el contrabando y la explotación en esta región fronteriza”, indicó el organismo de control.

El contexto geográfico de Cúcuta, como principal ciudad fronteriza con Venezuela, ha facilitado la expansión de estas economías ilícitas. La porosidad de los pasos fronterizos permite el tránsito de mercancías ilegales, lo que ha convertido a la zona en un punto clave para el narcotráfico y otras actividades criminales. Además, los grupos armados aprovechan el territorio venezolano como retaguardia estratégica para su reabastecimiento y reagrupación, situación que, según las autoridades, agrava la crisis de seguridad en la región.
Los informes de la Defensoría también advierten sobre la presencia de otras organizaciones criminales en la ciudad, como el Tren de Aragua, AK-47, Autodefensas Unidas Colombo Venezolanas y La Línea, lo que complejiza aún más el panorama de seguridad en el área metropolitana de Cúcuta.
