La reforma a la salud, que ha generado un intenso debate en el Congreso, sufrió este lunes un significativo revés al no conseguir que el proyecto fuera nuevamente incluido en el orden del día para su discusión en la Cámara de Representantes. En este momento, el proyecto se encuentra en su segundo debate, pero sigue sin poder avanzar debido a la falta de consenso.
Desde el inicio de la sesión, los ánimos estuvieron caldeados. El representante Alejandro Ocampo, del Pacto Histórico, fue uno de los primeros en alzar la voz contra lo que consideró un intento de bloqueo a la reforma. “El país no se va a afectar por las pretensiones particulares de unos pocos”, aseguró Ocampo, señalando que los vicepresidentes de la mesa directiva estaban haciendo todo lo posible por evitar que el proyecto se pudiera agendar nuevamente. Lea: Jaime Raúl Salamanca: “Reforma a la salud no debe engavetarse”
El tema central de la discusión fue la propuesta de modificar el orden del día para permitir que la reforma a la salud fuera incluida en la agenda. David Racero, ex presidente de la Cámara, defendió esta idea, argumentando que, de no modificarse el orden, el proyecto no podría ser discutido en esa sesión. “Lo que se pretendía en la sesión era que se modificara el orden del día para permitir que el proyecto se pudiera anunciar para otra sesión”, sostuvo Racero.
Este planteamiento fue apoyado por miembros del petrismo, pero sus opositores consideraron que el gobierno y su bancada estaban buscando imponer la agenda de discusión en la Cámara. Se generó una fuerte controversia sobre la manera en que el gobierno intentaba presionar a la mesa directiva para que se incluyera el proyecto en la agenda.
De los tres miembros de la mesa directiva de la Cámara, solo el presidente Jaime Raúl Salamanca mostró su apoyo a la posibilidad de reactivar la discusión de la reforma. Salamanca defendió que es necesario seguir adelante con el proyecto, ya que considera que “engavetar la reforma a la salud le hace daño al país”.

En cambio, los vicepresidentes de la mesa, Jorge Rodrigo Tovar y Lina Garrido, se mostraron en contra de que la reforma volviera a estar en el orden del día. Tovar, primer vicepresidente, sostuvo que no solo es inconveniente para el país, sino que antes de seguir adelante con la reforma, el gobierno debería cumplir con el fallo de la Corte Constitucional que ordenó al Ministerio de Salud ajustar la cuota UPS (Unidad de Pago por Capitación) para los años 2024 y 2025.
Katherine Miranda, representante del Partido Verde, coincidió con la postura de Tovar y agregó que la Corte ha dispuesto que estos pagos se realicen en un plazo máximo de 48 horas. “No podemos ser irresponsables con la vida y la salud de los colombianos. La crisis financiera del sistema es evidente y antes de discutir cualquier reforma debemos garantizar que el Gobierno cumpla con sus obligaciones”, afirmó Miranda.
A pesar de los esfuerzos del gobierno y de algunos congresistas a favor de la reforma, la votación sobre la modificación del orden del día terminó con un claro rechazo a la propuesta. El resultado fue de 82 votos en contra y solo 47 a favor de incluir el proyecto en la agenda. Este resultado deja la reforma a la salud en un punto muerto, sin avances inmediatos.
La situación deja al gobierno en una posición complicada, ya que la reforma, que busca cambiar el sistema de salud del país, sigue estancada en el Congreso. La decisión de la Cámara ha generado preocupación entre quienes apoyan el proyecto, pues consideran que de no avanzar, se pierde una oportunidad para transformar el sistema de salud y mejorar las condiciones para millones de colombianos.
Sin embargo, los opositores a la reforma sostienen que, antes de seguir con la discusión de nuevas reformas, es fundamental que el gobierno cumpla con sus obligaciones legales y resuelva los problemas financieros del sistema de salud, como lo ordenó la Corte Constitucional.
De esta manera, el futuro de la reforma sigue siendo incierto, y se deberá esperar cómo evolucionan las negociaciones y si el gobierno logra superar los obstáculos políticos en el Congreso.

