Luz Aida Sanabria Escamilla, una alegre y sociable ama de casa de 46 años, terminó sin vida al enfrentarse a cuchilladas con su vecina, de 35 años, en plena calle y frente a los demás residentes del barrio Los Cuadros, en la vereda El Pedregal, zona rural de Bucaramanga, en Santander.
Para sus familiares y demás residentes del sector, la discordia entre Luz Aida y la vecina agresora era una bomba de tiempo. Las mujeres tenían muchos años siendo vecinas y manteniendo una rivalidad que las llevó a enfrentarse, sin mayores argumentos o motivos, a golpes e insultos.
Pese a esa situación, todos los días tenían que verse las caras. A veces en las terrazas de sus viviendas, otras en la tienda, o simplemente cruzando una esquina. Las manifestaciones física de enojo y rechazo eran comunes y diarias entre las dos.
Pero todo se salió de control, estos últimos días, cuando la rabia entre ambas las hizo llegar al extremo. Luz Aida y su vecina volvieron a discutir y luego Luz recibió dos heridas a cuchillo de gravedad, una en el brazo y otra en la espalda. Esta última comprometió uno de sus pulmones, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario de Santander (HUS), donde falleció minutos después. Lea: Vieja discordia entre vecinas terminó mal: una está muerta y la otra capturada
La vecina agresora también resultó herida en el rostro. Mientras recibía atención médica en un centro asistencial, fue capturada por uniformados de la Policía Metropolitana de Bucaramanga y quedó a disposición de las autoridades competentes. Una cámara de seguridad que grabó la pelea entre las mujeres es material valioso para esclarecer lo ocurrido.
Detalles del video donde se observa la riña entre las vecinas
En el video se confirma que la riña se dio a eso de las 9 de la noche del pasado martes 7 de julio. En la grabación, un poco borrosa se ve que las protagonistas primero hablan y hay más personas a su alrededor, pero luego estas se alejan y es cuando las vecinas comienzan a tener un “mano a mano” a cuchillo.
Las autoridades realizan las respectivas investigaciones, mientras se conoce el proceso judicial de la señalada. Las mujeres, según los demás vecinos, con frecuencia se lanzaban insultos y provocaciones por cualquier detalle como, por ejemplo, basuras en la calle, mascotas o rumores y chismes que se creaban.