El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que se mantiene el estado de alerta Naranja en la cadena volcánica Los Coconucos, a la que pertenece el volcán Puracé.
La entidad aseguró que se mantiene la ocurrencia de sismos asociados con el movimiento de fluidos dentro del edificio volcánico, esta sismicidad se localizó bajo el cráter del volcán Puracé, a profundidades menores de 1 km, y se relaciona con la dinámica interna de gases y su liberación hacia la atmósfera.
De estas señales sísmicas, dos estuvieron asociadas con emisiones de ceniza, para las cuales se emitieron alertas dirigidas a la Aeronáutica Civil. Las columnas alcanzaron alturas entre 300 y 500 m sobre la cima del volcán, con una dispersión predominante hacia el noroccidente. Lea: Volcán Puracé mantiene la alerta máxima en Colombia

También se continúan detectando valores importantes de emisión de dióxido de azufre (SO2) hacia la atmósfera y se siguen registrando niveles de temperatura similares a los presentados en días anteriores en la zona del cráter.
Por estos motivos el SGC decidió mantener la alerta Naranja, pues es posible que se presenten fluctuaciones temporales en los niveles de actividad del volcán, sin embargo, esto no implica necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable.
Recomendaciones y zonas en riesgo
El Servicio Geológico reiteró el llamado a no acercarse al cráter, reforzar medidas de prevención y atender exclusivamente información emitida por autoridades oficiales.
También recomendó a la población cercana usar tapabocas, proteger los sistemas de agua y mantenerse alerta ante la posible caída de ceniza.
En el área de influencia del volcán habitan principalmente comunidades indígenas y campesinas. En caso de una erupción significativa podrían verse afectados:
- Puracé, Popayán y Soratá
- Resguardo Indígena de Puracé, Kokonuko y Paletará
- Reasentamiento indígena Juan Tama (pueblo Nasa)
- Asentamientos Misak
- Territorios indígenas del pueblo Kokonuko
Según el SGC, estos territorios podrían enfrentar fenómenos volcánicos como flujos piroclásticos, lahares (flujos de lodo) y caída de ceniza, dependiendo del tipo y magnitud de una posible erupción.

