El inicio de un nuevo ciclo académico trae consigo uno de los principales gastos para los hogares colombianos: la compra de útiles escolares. Lápices, cuadernos, libros y materiales complementarios suelen representar un impacto económico significativo, especialmente para familias con más de un hijo en edad escolar.
Para evitar abusos, la Ley 115 de 1994, modificada por la Ley 1269 de 2008, establece que toda lista de útiles debe ser aprobada por el consejo directivo de cada institución educativa, tanto pública como privada. Esta medida busca garantizar que los materiales solicitados estén directamente relacionados con el proceso pedagógico y no respondan a intereses comerciales.
Aunque las exigencias varían entre colegios oficiales y privados, la normativa protege a los padres frente a solicitudes excesivas o injustificadas, promoviendo el acceso equitativo a la educación. Lee también: Así quedó el calendario escolar 2026 en Bogotá: hay cambios en las vacaciones.

Lo que no pueden pedir los colegios en Colombia en 2026
La legislación educativa es clara sobre los elementos que no pueden ser exigidos por los colegios, asociaciones de padres o entidades vinculadas a las instituciones. El Decreto 1075 de 2015 prohíbe obligar a los padres a comprar útiles dentro del colegio o en establecimientos asociados.
Asimismo, la Resolución 17821 del 30 de septiembre de 2023, en su Artículo 14, señala que no se pueden imponer marcas, proveedores o referencias específicas en las listas escolares.
Entre los artículos que no están permitidos se encuentran:
- Productos de aseo personal como papel higiénico, desinfectantes o toallas
- Insumos para botiquines escolares
- Material administrativo o de uso institucional
- Compras obligatorias en un solo proveedor
- Útiles que no tengan una justificación pedagógica clara
Estas restricciones buscan reducir la carga económica para las familias y evitar prácticas que limiten la libre elección de los padres.
Textos escolares y uniformes: límites establecidos por la normativa
En cuanto a los textos escolares, la normativa indica que solo pueden ser cambiados si se garantiza su uso por mínimo tres años consecutivos. Esta disposición evita la compra constante de libros nuevos sin una razón académica válida.
Respecto a los uniformes, los colegios únicamente pueden solicitar dos tipos: uno de uso diario y otro exclusivo para la clase de educación física. No está permitido exigir múltiples uniformes adicionales, lo que fomenta la equidad entre los estudiantes.

Lista de útiles que sí pueden solicitar los colegios
El Ministerio de Educación también recuerda que las instituciones deben entregar con anticipación el calendario escolar, permitiendo que los útiles se soliciten de manera gradual y no desde el primer día de clases.
Entre los materiales permitidos se incluyen lápices, esferos, borradores, cuadernos, colores, marcadores, reglas, tijeras, pegamento, carpetas, escuadras, compases, calculadoras, pinceles, témperas y textos académicos. Estos útiles deben ser accesibles y sin imposiciones comerciales.

