La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) aseguró este viernes haber localizado los restos del sacerdote Camilo Torres Restrepo, uno de los símbolos históricos de ese grupo armado ilegal, fallecido hace 60 años en su primer enfrentamiento con el Ejército colombiano.
En un comunicado, el ELN afirmó que, tras décadas de incertidumbre sobre el paradero del cuerpo, integrantes de la organización lograron ubicar e identificar los restos del religioso, pionero en Colombia de la Teología de la Liberación. No obstante, el grupo no entregó detalles sobre el lugar ni las circunstancias exactas del hallazgo.

La guerrilla solicitó que los restos de Torres “sean respetados y depositados” en el campus de la Universidad Nacional de Colombia, institución en la que el sacerdote ejerció como capellán y desde donde se convirtió en una figura influyente para la juventud universitaria antes de abandonar la vida religiosa y vincularse a la lucha armada.
“Se sigue hablando de las múltiples dimensiones de Camilo: sacerdote, sociólogo, hijo, hermano, amigo, compañero, agitador, organizador, investigador, dirigente político nacional, guerrillero… pero esencialmente Camilo fue un revolucionario integral”, señaló el ELN en su pronunciamiento.
El ocultamiento del cuerpo
Camilo Torres Restrepo, conocido como el cura guerrillero, murió en 1966, a los 37 años, durante su primer combate con el Ejército en el sector de Patio Cemento, en el municipio de El Carmen de Chucurí, Santander. Tras ese enfrentamiento, el Ejército ocultó el cadáver para evitar que se convirtiera en un símbolo revolucionario.
Según el ELN, el Estado mantuvo durante décadas el paradero del cuerpo en reserva debido al “poder subversivo” que representaba la figura del sacerdote, tanto por su pensamiento político como por su influencia social.
Luego del anuncio del grupo armado, el Instituto Nacional de Medicina Legal informó que adelanta análisis forenses a unos restos con el fin de establecer si corresponden a Camilo Torres Restrepo. La entidad aclaró, sin embargo, que no tiene bajo su custodia el cuerpo del sacerdote.
Un legado que trasciende la lucha armada
Camilo Torres dejó una huella profunda en Colombia y América Latina. Tras doctorarse en Sociología en la Universidad de Lovaina, en Bélgica, fundó la primera facultad de Sociología del continente, consolidándose como una figura clave del pensamiento social latinoamericano.
Su visión religiosa y política fue determinante en el desarrollo de la Teología de la Liberación, una corriente del catolicismo que se fortaleció tras la Conferencia Episcopal de Medellín en 1968 y que tuvo una amplia influencia en la región durante las décadas siguientes.
En los años 60 y 70, otros sacerdotes, como los españoles Domingo Laín y Manuel Pérez Martínez, también se incorporaron al ELN. Este último llegó a ser el máximo comandante del grupo guerrillero hasta su muerte en 1998.
El ELN afirmó que la memoria y la obra de Camilo Torres siguen siendo objeto de disputas políticas e ideológicas, y lamentó que en años recientes se hayan construido narrativas que lo presentan “desdibujado y aburguesado”.
En junio de 2024, el presidente Gustavo Petro aseguró tener en su poder la sotana del sacerdote, tras confirmar científicamente su autenticidad, un hecho que reavivó el debate nacional sobre la figura y el legado del llamado cura guerrillero.

