El colapso del puente sobre el río San Juan en una vía nacional que conecta a San Juan de Urabá con Arboletes y Montería, por las fuertes lluvias, obligó a la comunidad a recurrir a métodos improvisados y peligrosos para poder movilizarse.
En videos difundidos en redes sociales se observa cómo hombres, mujeres y niños cruzan el afluente suspendidos en el aire mediante una garrucha artesanal, una polea con canasta instalada de manera provisional. En una de las grabaciones, incluso, una mujer estuvo a punto de caer al río cuando la estructura se desestabilizó, evidenciando el alto riesgo al que se expone la población.
Mientras en redes sociales circulan imágenes de personas cruzando el río colgadas de cuerdas, cadenas e incluso bolsas de mercado, la situación ha generado preocupación y críticas entre los usuarios, quienes advierten sobre el peligro y la falta de alternativas seguras.
La alcaldesa de San Juan de Urabá, Julia Esperanza Medrano, explicó que ante la imposibilidad de cruzar el río en lanchas por la fuerte corriente, algunos particulares instalaron la garrucha como una solución temporal para el paso peatonal y el transporte de productos agrícolas, con un costo de 2.000 pesos por cruce.
“Se instaló un sistema con algunas medidas de seguridad para permitir el paso peatonal y el traslado de mercancía. Están cruzando peatones y comerciantes mientras se define una solución definitiva”, señaló la mandataria.
Aislamiento vial y emergencia prolongada
El colapso del puente mantiene aislado a cerca del 90% del municipio. Según el Cuerpo de Bomberos Voluntarios, alrededor de 28.000 habitantes de San Juan de Urabá resultaron afectados, tanto en el casco urbano como en las veredas Zapata, Mulatos e Iguana, así como en los trayectos desde Necoclí.

Desde la Secretaría de Infraestructura de Antioquia se analizan dos alternativas temporales: la instalación de un puente militar o la recuperación de la banca mediante un relleno. Sin embargo, mientras se define una solución oficial, la comunidad continúa exponiendo su vida para sostener su actividad económica y su movilidad diaria.
Así mismo, ante la imposibilidad de tránsito vehicular, las autoridades locales activaron un Puesto de Mando Unificado. El traslado de pacientes enfermos o heridos se realiza mediante transbordos fluviales, con ambulancias ubicadas a ambos lados del río.
Además, quienes necesitan desplazarse entre municipios deben realizar largos desvíos por Montería, capital de Córdoba, donde también se presentan afectaciones por las lluvias.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) autorizó la instalación de un puente militar temporal, aunque fuentes oficiales advierten que su construcción podría tardar al menos un mes.

