Para cumplir la medida de detención preventiva ordenada por la Corte Suprema de Justicia, el senador Wadith Manzur y la representante Karen Manrique fueron trasladados desde el búnker de la Fiscalía a la Escuela de Carabineros y a la cárcel El Buen Pastor.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) ejecutó la remisión luego de que el magistrado de la Sala Especial de Instrucción, Misael Rodríguez, solicitó a la dirección de la entidad acelerar los trámites administrativos para “explicar en dónde van a ser recluidos y precisamente que se pueda cumplir ese traslado”.
Así pues, la exigencia culminó con la asignación del congresista conservador a una estación adscrita al complejo de La Picota que funciona en la Escuela de Carabineros, mismo lugar donde permanece la exconsejera presidencial Sandra Ortiz, también vinculada al caso de corrupción en la Ungrd. Le puede interesar: Uno irá a la cárcel: revelan centros de reclusión para a Wadith Manzur y Karen Manrique
Mientras que, la dirigente araucana fue enviada al pabellón 9 del centro penitenciario femenino, espacio donde recientemente se conoció la imagen correspondiente a su reseña formal de ingreso al sistema.

La reclusión de los legisladores, investigados por presuntamente negociar sus votos en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público (CICP) a cambio de millonarios contratos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), materializa la decisión adoptada el pasado 11 de marzo, cuando la mayoría de la Sala Especial de Instrucción ordenó privarlos de la libertad, bajo la premisa de que presuntamente empeñaron su función legislativa.
¿Perderán sus curules? El futuro político de Wadith Manzur y Karen Manrique
Ambos legisladores fueron reelegidos en las elecciones del pasado 8 de marzo. Wadith Manzur pasó de la Cámara de Representantes al Senado con más de 134.000 votos, mientras que Karen Manrique obtuvo 5.640 votos, con los que conservó una de las 16 curules de paz.
Sin embargo, al estar privados de la libertad mientras avanzan las investigaciones por presuntos hechos de corrupción, ninguno podrá ejercer su cargo en lo que resta del periodo legislativo, que va del 16 de marzo al 20 de julio. En estos casos, la Constitución Política de Colombia contempla la figura de la “silla vacía”, lo que significa que no habrá reemplazo y que esas curules permanecerán sin ocupar.
Según el artículo 134, “en ningún caso podrán ser reemplazados quienes sean condenados por delitos comunes relacionados con pertenencia, promoción o financiación a grupos armados ilegales o actividades de narcotráfico; dolosos contra la administración pública; contra los mecanismos de participación democrática, ni por Delitos de Lesa Humanidad. Tampoco quienes renuncien habiendo sido vinculados formalmente en Colombia a procesos penales por la comisión de tales delitos, ni las faltas temporales de aquellos contra quienes se profiera orden de captura dentro de los respectivos procesos”.

