La Asamblea General de Accionistas de Ecopetrol, realizada este viernes en Bogotá, estuvo marcada por un ambiente de tensión y rechazo hacia su presidente, Ricardo Roa, quien fue recibido con abucheos e insultos desde el inicio de su intervención.
En una de las salas principales de Corferias, colmada por cientos de asistentes, el directivo intentó abrir su presentación solicitando atención para exponer los resultados de su gestión. “Déjenme tener la oportunidad de exponerles lo que han sido los resultados en esta gestión frente a líderes o la organización”, reclamó, en medio de gritos que pedían su salida del cargo.
La escena contrastó con anteriores asambleas de la compañía, donde la figura del presidente solía tener mayor respaldo. En esta ocasión, cada mención de su nombre desató nuevas manifestaciones de inconformidad, reflejando el difícil momento que atraviesa la principal empresa del país. Lea: No se va: Junta Directiva de Ecopetrol ratifica respaldo a Ricardo Roa tras polémicas
Durante su exposición, Roa insistió en defender los resultados financieros, aunque estos evidencian una caída significativa. Las utilidades netas de la compañía se redujeron en 39,5%, pasando de $14,93 billones en 2024 a $9 billones en 2025. A esto se suma una disminución del 10,2% en los ingresos operacionales, que se ubicaron en $119,9 billones.
“Cada dólar que baje o suba el precio del barril brent representa $500.000 millones en la utilidad neta de Ecopetrol y $700.000 millones en el Ebitda, por eso nuestros números no pueden compararse con lo alcanzado en 2022”, explicó el presidente, intentando contextualizar los resultados en medio del comportamiento del mercado internacional.
Caída en utilidades y presión por resultados
El informe presentado también incluyó datos sobre las reservas de crudo, que actualmente alcanzan los 7,8 años, y una tasa de reposición del 121% durante el último año. “La empresa no está dormida”, afirmó Roa, en respuesta a las críticas sobre el rumbo de la compañía.
Otro de los puntos abordados fue el impacto del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), cuyo déficit ha representado una carga fiscal cercana a $65 billones. Según el directivo, el ajuste realizado por el gobierno equivale a “cuatro reformas tributarias”, en referencia a la magnitud del esfuerzo fiscal.

Investigación y tensión sindical agravan el panorama
La jornada también estuvo atravesada por la situación judicial del presidente de la compañía. La Fiscalía anunció una imputación en su contra por el delito de tráfico de influencias de servidor público, relacionada con la compra de un apartamento en Bogotá en condiciones que están bajo investigación.
Desde la junta directiva, Angela María Robledo intervino para pedir respeto y recordar el principio de presunción de inocencia. “Respecto de la imputación de cargos anunciada por la Fiscalía al Presidente de Ecopetrol, creemos que esta diligencia no equivale a una condena, no constituye una decisión de fondo y no desvirtúa el principio constitucional que tenemos todos y todas en Colombia, que es el principio de presunción de inocencia, que también le asiste al presidente Ricardo Roa”, señaló, en medio de nuevas protestas.
A este escenario se suma la presión de la Unión Sindical Obrera (USO), que reiteró su rechazo a la permanencia de Roa. Su presidente, Martín Fernando Ravelo, advirtió sobre los riesgos reputacionales y financieros para la empresa, y planteó la posibilidad de convocar movilizaciones a nivel nacional si no se toman decisiones.

