El aumento de la tensión diplomática entre Gustavo Petro y Daniel Noboa comienza a generar efectos concretos en la economía de ambos países, especialmente en el comercio binacional. En medio de este escenario, el expresidente Álvaro Uribe lanzó una advertencia sobre las consecuencias que ya se sienten en distintas regiones del país.
El distanciamiento entre Bogotá y Quito se agudizó luego de que el gobierno ecuatoriano anunciara un incremento arancelario que oscilaría entre el 50 % y el 100 % para productos colombianos a partir del primero de mayo. La medida provocó una reacción inmediata desde Colombia, donde la ministra de Comercio, Diana Morales, planteó la posibilidad de aplicar tarifas similares a las importaciones provenientes de Ecuador. Lea: Aranceles del 100%: Colombia responde con medida comercial contra Ecuador

En ese contexto, Uribe señaló que el impacto económico es significativo y afecta directamente a zonas fronterizas y centros productivos. “El comercio con Ecuador vale 2.000 millones de dólares al año; con lo que ha ocurrido, Ipiales está en ruina, empresas en Cali y en otras partes seriamente afectadas, empleos que se pierden”, afirmó el exmandatario.
Crisis comercial Colombia Ecuador y tensión en la frontera
El exjefe de Estado también vinculó la crisis con problemas de seguridad en la frontera, al asegurar que los grupos ilegales están sacando provecho de la situación. “la frontera está manejada por el narcoterrorismo de las Farc, imponen votar por Iván Cepeda. Paloma (Valencia) se pondrá de acuerdo con el Gobierno ecuatoriano para recuperar las relaciones, seguridad, comercio, etc”, sostuvo.

Por su parte, Noboa defendió las decisiones adoptadas por su gobierno y cuestionó la falta de coincidencias en materia de seguridad. “lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo. Desde que tomamos esta medida, en la frontera norte las muertes violentas se redujeron en un 33 %. En el futuro, se podrá conversar con un gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico”, indicó.
Desde Colombia, Petro respondió con dureza y advirtió implicaciones regionales. “esto es simplemente una monstruosidad, pero significa el fin del Pacto Andino para Colombia. Nada hacemos ya allí. La canciller debe iniciar el paso en el Mercosur a ser socios plenos y dirigirnos hacia el Caribe y Centroamérica con más fuerza”, manifestó.

