Una nueva fotografía del candidato presidencial Abelardo de la Espriella junto al exnarcotraficante Jorge Luis Hernández Villazón volvió a encender el debate en plena campaña electoral.
Nueva foto de Abelardo de la Espriella con alias ‘Boliche’ reaviva polémica
La imagen, revelada recientemente, muestra a ‘Boliche’ abrazando al candidato mientras sostiene una botella de vino, en una escena de aparente cercanía. Lea: Descartan amenazas y atentados contra candidatos presidenciales en Colombia
Jorge Luis Hernández Villazón es un antiguo narcotraficante colombiano, oriundo de Valledupar, que según investigaciones judiciales en Estados Unidos también habría actuado como informante de agencias como la DEA.
Actualmente enfrenta un proceso en una corte federal en Florida, donde es señalado de participar en esquemas de lavado de dinero y de engañar a narcotraficantes prometiendo beneficios judiciales que no podía garantizar.
La versión del candidato
De la Espriella ha sostenido públicamente que conoció a ‘Boliche’ precisamente en su rol de informante de agencias estadounidenses, lo que, según su versión, explicaría el vínculo.
Sin embargo, la difusión de esta nueva fotografía vuelve a poner bajo escrutinio esa relación, especialmente por el contexto en el que aparece y por otros nombres cercanos que han surgido en investigaciones.
Otros nombres que aparecen en el caso
El caso también salpica a personas vinculadas profesionalmente al entorno del candidato. Entre ellos:
- Daniel Peñarredonda Gómez, quien habría sido socio minoritario de su firma y aparece mencionado como presunto “co-conspirador” en el proceso judicial.
- Bruce Bagley, profesor vinculado a investigaciones por manejo de dinero relacionado con Álex Saab, señalado como presunto testaferro de Nicolás Maduro.
Según reportes, existen registros financieros y de vigilancia que muestran interacciones entre algunos de estos actores, aunque no todos han sido judicializados por los mismos hechos.
El proceso contra ‘Boliche’ se adelanta en una corte federal en Florida, donde se evalúan cargos relacionados con fraude y lavado de activos.
Su defensa ha argumentado que algunas de sus actuaciones hacían parte de prácticas comunes en la intermediación legal para casos de extranjeros procesados en Estados Unidos, un punto que será clave en el juicio.
La aparición de esta fotografía se suma a una serie de controversias que han rodeado la campaña de De la Espriella, en un momento clave de la carrera presidencial.
Aunque no existe, hasta ahora, una decisión judicial que lo vincule directamente con actividades ilegales en este caso, el episodio tiene un fuerte impacto en la opinión pública y en la narrativa electoral, donde la relación entre política, justicia y crimen vuelve a estar en el centro del debate.
